Los mercados de Santa Cruz de la Sierra, salvando una que otra excepción, podrían considerarse entre los más antihigiénicos y desordenados del país. En vez de que estos centros de abastecimiento ofrezcan a los consumidores condiciones mínimas de limpieza y salubridad, constituyen auténticos focos de infección para los diversos artículos alimenticios que se expenden al público e inclusive para la gente que acude en su búsqueda. La suciedad es una constante en esos lugares donde las moscas, cucarachas, ratas y otras especies igualmente nocivas pululan entre los alimentos, que además son ofertados y manipulados descuidadamente. Los productos cárnicos, por ejemplo, no se mantienen refrigerados y corren el riesgo de descomponerse rápidamente. Los comerciantes no están acostumbrados a utilizar guantes y no se hacen problema alguno si cogen con sus manos desnudas las verduras, frutas o carnes, y casi al mismo tiempo reciben y/o cuentan dinero.
En la mayoría de los principales mercados cruceños no parecen ser suficientes los lugares de expendio. Entonces, al quedar rebasada la infraestructura disponible, las aceras y calzadas son tomadas arbitrariamente por vendedores ambulantes que se asientan hasta en las orillas de los canales de drenaje o cerca de los contenedores de desperdicios, lo que incrementa las posibilidades de una contaminación alimentaria.
La ausencia absoluta de los buenos hábitos de aseo y orden entre los gremiales esteriliza rápidamente las campañas de limpieza que periódicamente ejecuta el municipio en los mercados. Por tan deplorable razón, van a parar directamente al tacho de basura las jornadas de barrido, lavado y fumigado junto al presupuesto establecido para tal fin. Y más temprano que tarde, reaparecen la suciedad, los malos olores y el desorden que llevan como nada agradable ‘sello distintivo’ los mercados de la capital cruceña.
Es necesario que la repartición edil encargada del aseo de esos centros coordine con los dirigentes gremiales la ejecución de campañas permanentes y eficaces que generen mayor conciencia y mejores hábitos entre los vendedores, para que ofrezcan los comestibles a la población en ambientes ordenados y limpios. No es demasiado pedir ni pretender, y están en la ineludible obligación de hacerlo.
Tres en Uno
Tarea para el pueblo
Ni la tos parece haberle provocado al Gobierno los pronunciamientos efectuados contra la realización del referéndum revocatorio porque no plantea soluciones de fondo a ninguno de los graves problemas que confronta el país en la actualidad. La ‘sabiduría’ del pueblo, según el vice García Linera, se encargará de sacar las castañas del fuego a la comprometidísima gestión de Evo Morales. ‘No hay que tenerle miedo a la democracia’, agrega sin percatarse de que la ‘tembladera’ ciudadana tiene que ver con la gran incertidumbre que provoca el ‘día después’ del 10 de agosto.
Mientras tanto, han empezado a romperse la crisma en las calles los manifestantes por el ‘sí’ y el ‘no’ del malhadado revocatorio.
La suerte nuestra
Impactante y emotiva fue la espontánea y masiva manifestación realizada el domingo por los colombianos en todos los municipios de su país y también fuera de sus fronteras, a favor de los 3.000 secuestrados por las criminales guerrillas de las FARC. Así, en una demostración de unidad y de objetivos en común de su pueblo, Colombia conmemoró con unos especiales ribetes un aniversario más de su independencia nacional.
Ejemplo para emular el de los ‘cafeteros’. Y por casa, ¿cómo andamos? De mal en peor, transcurridos más de dos años de provocaciones y enfrentamientos entre los unos y los otros. Con un país de ceño fruncido y con sus angustias a flor de piel. ¿No se merece suerte mejor Bolivia?
Ciudad agredida
Los que entienden de temas urbanísticos han dicho con absoluta propiedad que Santa Cruz de la Sierra está siendo agredida sistemáticamente por la ausencia de control y de sensibilidad, que induce a una cada vez más grande cantidad de ciudadanos inescrupulosos a hacer lo que mejor les viene en gana. Lo precedente resulta de las observaciones efectuadas por la excesiva contaminación visual que la capital cruceña registra por doquier con las enormes vallas publicitarias colocadas en casi todas las rotondas, sin respetar reglamentación alguna
Tal contaminación incrementa el estrés de la gente a la que se le están terminando de ‘pelar los cables’ con tanto abuso y desbarajuste urbano.
Sobre el mismo problema, poco o nada se sabía de la existencia de un departamento de Calidad del Espacio Aéreo de la municipalidad y al que, así como están las cosas, no le faltará trabajo ‘descontaminando’ el panorama en calles y avenidas. ¡Falta que hace...!