Acaben con el caos vehicular
Resulta más que imposible conducir un vehículo por las calles de Santa Cruz. Especialmente en las del centro de la ciudad donde a diario se vive un caos infernal.
Los conductores no respetan absolutamente ninguna regla vial, principalmente los micros que se creen dueños de las calles y avenidas.
Los choferes del transporte público corren a la velocidad que les da la gana, se estacionan donde quieren, bocinean al que está delante aunque el semáforo se encuentre en rojo, no respetan a los peatones y cometen atropellos a cada rato.
Es hora de que el caos vehicular salga del centro de la ciudad, ya es tiempo de que las autoridades se hagan respetar y si no pueden... también es hora de que éstas se vayan y que asuman sus cargos las personas que realmente puedan solucionar este problema.
Giovanna Lima
C.I. 4637135
Colegios poco solidarios
Es una pena que los estudiantes se perjudiquen por la mala planificación de las autoridades municipales en la refacción de las escuelas, un problema que se repite todos los años.
El colegio Nacional Florida que el año pasado quedó libre antes que los demás precisamente para empezar su refacción, hasta la fecha sus obras no concluyen. Mientras tanto se busca alquilar las instalaciones de otros colegios como el California que cedió su espacio para el turno de las noches, a pesar de que su infraestructura no es muy grande en comparación con muchos establecimientos particulares que pretenden rentar aulas a precios altos.
Ojalá que los colegios grandes asuman una actitud solidaria y que no se conviertan en máquinas de lucrar dejando el servicio a la comunidad en segundo plano.
Sebastián Casupa A.
C. I. 3727261 SC
Repongan los rompemuelles
Hace un tiempo reclamé, por este mismo medio, que se repongan los rompemuelles de la urbanización Santa Isabel, ubicada en el Km 5 1/2 al Norte.
Pero hasta la fecha no lo hicieron, y los vecinos que los quitaron dijeron que las reemplazarían por ‘ojos de gato’, pero nada en absoluto, ni ojos de gato, ni de ‘tigre’. Qué barbaridad, nosotros construimos para que otros alegremente destruyan lo que nos cuesta tiempo y dinero. Este barrio existe gracias a los que compramos casas en la urbanización y no me parece justa dicha actitud.
Rosario Lily Parra
C. I. 1787207 TJ