Reabran la Granja de Espejos
La ciudad tiene plazuelas, parques y áreas verdes que la ciudadanía no puede disfrutar a plenitud por temor a la creciente delincuencia.
Lastimosamente, los espacios de recreación son los lugares favoritos para los grupos de antisociales y de menores de edad que son adictos a la clefa y el alcohol.
En muchas plazas hace falta reparar luminarias porque es sabido que los delincuentes aprovechan todo rincón oscuro para cometer sus fechorías.
Los vecinos de la ciudad estamos conscientes de que la Policía realiza patrullajes nocturnos, pero éstos son insuficientes para cubrir todas las zonas de la ciudad.
Muchas veces, los uniformados encuentran a grupos de antisociales bebiendo o reunidos en las plazas y no pueden hacer más que disuadirlos para que se retiren de la zona, porque las leyes impiden la detención preventiva de estas personas.
Para hacer frente a esta falencia legal, hace falta un plan de acción conjunta entre los gobiernos central, departamental y municipal para reencaminar el proyecto de la Granja de Espejos, donde se ofrezca una terapia ocupacional para las personas que viven en las calles y que son adictas a drogas.
Así podremos cambiar la cara de Santa Cruz. Ya no podemos permitir que en el segundo anillo, desde la avenida Piraí hasta el Chiriguano, los adolescentes que viven en el canal de desagüe protagonicen robos de carteras y otros artículos.
Irma Illescas
C.I. 1572002 SC
Nos sentimos inseguros
Molesta mucho que la ciudad se llene de agua cada vez que llueve y que la ciudadanía tenga que embarrar sus zapatos para realizar sus actividades cotidianas.
Un problema paralelo es que a medida que llueve, dejan de transitar los vehículos de transporte público y nos vemos obligados a esperar durante más tiempo bajo la lluvia para transportarnos.
Además de esta deficiencia, la inseguridad ciudadana está en aumento y por las noches, cuando llueve y trabajan pocos micros, los peatones nos sentimos indefensos ante los antisociales que rondan las paradas.
Sería bueno que se norme a las líneas de buses para que tengan un cupo mínimo de micros en servicio.
Jackeline Paz G.
C.I. 2814147 SC
Necesitamos soluciones a largo plazo
Creo que todos los bolivianos sufrimos por el exceso de lluvias. En mi caso, en el barrio Lazareto, las calles se llenan de agua porque el canal de desagüe se colapsa a los pocos minutos del inicio de cada precipitación.
Sin embargo, este fenómeno climático está ocurriendo en muchas partes del mundo y sufren más las personas que viven en las provincias y en los barrios más alejados de las ciudades.
Exigir una solución inmediata es perder el tiempo, pero las autoridades deberían ejecutar las obras necesarias, en los siguientes meses, para que el próximo año no suframos las mismas consecuencias.
Jenny Pérez Adorno
C.I. 4586157 SC