JUEVES 17, ENERO 2008
Santa Cruz de la Sierra - Bolivia
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Rectificando el camino de la CPE


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Con el toque de prepotencia con que se ha venido manejando hasta el más alto interés nacional, fue presentada a la luz pública la nueva Constitución Política del Estado. Previamente se llevó a cabo una de esas tumultuosas pobladas en que grupos previamente aleccionados vaya a saberse porqué medios, corearon el advenimiento de la presunta Norma Magna cual si fuese el más grande acierto de los últimos tiempos en nuestro país.
Ninguna explicación racional, ningún argumento valedero, carencia absoluta de justificativos cabales y legítimos. Simplemente los todopoderosos irrumpiendo en la plaza copada por gente enervada artificialmente, con un rollo grande de papeles bajo el brazo que enseguida fueron proclamados como la Constitución Política del Estado. ¡Nada menos!
Afortunadamente en el país se deja sentir, -así se lo ha venido apreciando a través de nuestra tempestuosa historia nacional, una opinión pública que mira más allá de sus narices y que ejercita su derecho a salir por el bien de todos y particularmente del propio país. Pues esa opinión pública, precisamente, cerró filas no propiamente delante de la nueva Constitución Política del Estado, sino particularmente contra lo espurio de su origen y su subsiguiente puesta en pie.
Aunque en el tema de la Carta Magna que comentamos se ha seguido un camino inverso de manera diametral, cabe destacar que más vale tarde que nunca y que, al parecer, aires menos sofocantes dominan el ámbito en que el asunto se “revisa”, por llamar de alguna manera a la actual situación. Obviamente, lo racional habría sido elaborar la CPE con todas las formalidades de rigor, a la luz de los mejores antecedentes y adecuada en un todo al sentimiento patriótico de los bolivianos que, en materia de civismo, suponemos estar alineados bajo una misma divisa.
Se llevan muchas y muy largas horas revisando el texto constitucional y a pesar de que no son muy grandes los avances, de que aún no son atractivos los colores de la esperanza, no se puede pasar por alto pequeños pero no desdeñables indicios de entendimiento entre las partes que han asumido la responsabilidad altamente histórica de manejar el asunto. La exposición de razones, por lo que trasciende del ámbito noticioso, no tiene restricciones y para hacer más saludable el ámbito, no se están dando, gracias a Dios, las presiones a cargo de las masas aleccionadas con francas intenciones intimidatorias que suelen ser moneda de curso corriente en casos como el que nos ocupa.
A la vez han entrado a jugar un papel notablemente orientador, ecuánime, leal y singularmente idóneo, constitucionalistas y estudiosos ampliamente reconocidos, entre otros, el cruceño Juan Carlos Urenda Díaz. Tan cabales, tan convincentes los argumentos con que se ha dejado sentir Urenda Díaz que hasta han movido a la contraparte a proponerle que lo asesore si se diese otro caso de parecido matiz.
Pero en resumen, y no obstante que siempre es más espinoso rectificar las cosas que hacerlas bien desde el comienzo, existe una cierta confianza en que el tema de la CPE  no derivará en diálogo entre sordos y de allí en ruidoso fracaso. Es menester estar conscientes de la enorme expectativa con que se está viviendo esta hora crucial de nuestra historia.   


 Tres en Uno 

Un asesor de los buenos...
El diálogo que desde la semana pasada se lleva a cabo entre el Gobierno y los prefectos departamentales, en procura de un acuerdo que hasta ahora no parece posible ni imposible de alcanzar, sigue concitando el interés nacional. Habrá que ver qué ocurre este viernes en materia de avances y/o resultados concretos sobre temas medulares como el proyecto de nuevo texto constitucional aprobado como ya se sabe por los masistas, los estatutos autonómicos regionales y el recorte al IDH.
Del último encuentro, resaltó con nitidez la serena y clara intervención del abogado constitucionalista cruceño Juan Carlos Urenda, a tal punto que el presidente Evo Morales lo invitó para que lo asesorara en la materia. ¿Y si lo convocaba antes para echarle una manito a Silvia Lazarte a fin de que la ‘doña,’ en vez del chicote y la expresión siempre agria, empleara el conocimiento de los que más saben en la conducción de la Asamblea Constituyente?

El drama colombiano
‘La indiferencia pesa más que las cadenas’. Es el patético y revelador mensaje enviado a sus familiares por un coronel de la policía colombiana hecho rehén desde hace diez años por las FARC. Dicho mensaje estaba contenido en un paquete de cartas que el cautivo hizo llegar como ‘prueba de vida’ y testimonio de los horrores que padece privado de su libertad.
700 colombianos están en esa atroz e inhumana situación que también encarnece a los suyos que claman inútilmente por su liberación. En tanto, el coronelote venezolano de la boina roja que no pierde el afán protagónico aun a costa del drama humano, mantiene su propuesta de retirar a las FARC de la lista de grupos terroristas y concederles el estatus de beligerancia. ¡Habráse visto semejante despropósito!

La costosa educación
A ver si la Fiscalía del distrito termina de ponerse las pilas y algo saca en limpio de la investigación que ha ordenado para impedir las inveteradas prácticas arbitrarias y abusivas que se dan en no pocos establecimientos escolares de la ciudad capital.
En el campo educativo, los cobros e incrementos de matrículas y pensiones o la entrega de mobiliario y materiales de construcción para asegurar el ´cupo’ a los estudiantes, hacen parte del inadmisible abuso que por esta época del año desequilibra los precarios presupuestos familiares de los que menos tienen.   


 
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