Carmela Delgado
La oposición sale reprobada en la coyuntura complicada
A una semana de cumplir dos años de gestión gubernamental, la figura del presidente de la República, Evo Morales, está en la mira de la gente y la nota más baja la dan al rol ejercido por el mandatario frente a los conflictos sociales. El 51,7% de la población consultada considera que el jefe de Estado ha sido incapaz de calmar los focos de conflicto en el país. Así lo refleja una encuesta realizada por Captura Consulting en Santa Cruz de la Sierra, La Paz, El Alto y Cochabamba.
Por el contrario, el presidente Morales, en una primera evaluación de sus dos años de gestión, que hizo frente a los prefectos el pasado lunes, reiteró que la democracia se ha fortalecido. “Vengo de la cultura del diálogo”, subrayó. El mandatario descartó la posibilidad de que en su administración haya dictadura o autoritarismo, más bien, está convencido de que la gente reconoce la dignificación que está haciendo su Gobierno, aunque admitió que no puede hacerlo todo en dos años.
Sin embargo, los resultados de la encuesta muestran que los conflictos regionales, el separatismo, la falta de diálogo, la inflación, el racismo, el desempleo, la corrupción y la escasez de combustible son algunos de los problemas que más pesaron para tener al país en tensión.
Una visión controvertida dan los encuestados a la hora de evaluar lo vivido desde que Morales está en la presidencia. El 71,5% confiesa que durante este tiempo ha observado algún cambio negativo en el país y cree que este año la situación seguirá igual. El 85% de los cruceños observó alguna situación negativa desde que se inició la gestión del MAS, al igual que el 68% en La Paz, el 60% en El Alto y un 62,5% en Cochabamba.
Cuando se les pregunta a la inversa, para saber si encuentran cosas positivas en la gestión de Morales, el 66,7% considera que hay cosas positivas. Esta visión se muestra con porcentajes más altos, sobre todo en las ciudades de La Paz, El Alto y Cochabamba. Destacan como cambios positivos y logros de Evo la nacionalización, el Bono Juancito Pinto y la alfabetización.
Más allá de valoraciones negativas y positivas, cuando se les pregunta acerca de la aprobación o desaprobación de la gestión del Presidente, el 50,6% de la población se inclina por la primera alternativa y un 42,1% por la segunda. En Santa Cruz de la Sierra es donde existe el mayor rechazo con un 73,7%, mientras que La Paz le da la aprobación con un 61,5%, El Alto con un 83,5% y Cochabamba con un 55%. Pese a ello, la gente no guarda esperanza de que el panorama de conflictos se revierta. El 36,8% cree que todo seguirá igual y un 33,3% cree que aumentará aún más la tensión; sólo un 26,2 mantiene la fe de que disminuirán. Un 79,6% de los cruceños considera que todo seguirá igual e incluso siente que pueden aumentar las confrontaciones, lo mismo que un 75,5% de los paceños, el 55% de los alteños y un 63,5% de los cochabambinos.
La injerencia venezolana, las peleas con los prefectos, la inflación, el autoritarismo y la Asamblea Constituyente fueron mencionados entre los mayores errores del mandatario. En definitiva, el 59,7% de los cruceños piensa que el país empeoró con el Gobierno de Evo Morales. Sin embargo, el 42% de los paceños percibe que mejoró, al igual que el 65,5% de los alteños y un 41,7 de los cochabambinos.
El presidente de la Fundación Boliviana para la Democracia Multipartidaria, Guido Riveros, considera que la situación en el país está marcada por la incertidumbre. Sin embargo, confía en que eso puede ser revertido a través del diálogo. “Si bien la gente tiene cierto pesimismo, esto puede cambiar con el esfuerzo de ambas partes para hacer del diálogo un mecanismo de reconocimiento y complementación”, dijo.
El constitucionalista José Sangüeza coincide en que las confrontaciones continuarán, debido a la resistencia que pondrán algunos grupos ‘oligárquicos’ en la aplicación de la nueva estructura de país que se pretende implantar con la Carta Magna aprobada en Oruro. Sin embargo, está convencido de que este año estará marcado por un mejoramiento económico, porque el MAS cumplió los dos años que necesitaba para poner en marcha el aparatato productivo del país y ahora vienen las inversiones.
Para el analista Carlos Hugo Molina, la inclinación de la gente referente a que si el país seguirá igual o peor, varía de acuerdo con la coyuntura. “El sentimiento tiene que ver con la situación económica y las circunstancias políticas”, aclaró. En todo caso, subrayó, el dato sirve para ser analizado en el contexto de un proceso de cambio, en el que las ciudades y quienes viven en ellas son los que tienen la mayor exposición a la situación de conflicto y a las turbulencias políticas.
Falta actuar en temas cruciales
El desempeño del presidente Morales, en la atención de los temas que preocupan a la población, como son la inflación, la corrupción, el desempleo, la delincuencia, la reducción de la pobreza, la inclusión de sectores marginados y la economía, ha sido entre regular y mala, según la encuesta de Captura Consulting.
En lo que se refiere a la lucha contra la corrupción, un 49,1% cree que ha sido regular, de igual forma que en el tema de desempleo (42,1%), delincuencia (42,4%), reducción de la pobreza (39,3%), economía (38,7%) y sus relaciones con el exterior (36,8%). En el tema inflacionario, que provocó el alza de precios, el 44,5% opina que tuvo una mala actuación. En lo que consideran que hubo buena gestión es en el tema de a inclusión de sectores marginados (47,1%) y en mejorar los temas de educación y salud (46,1%).
Al respecto, Javier Serrano, ejecutivo departamental de los Trabajadores por Cuenta Propia, sostiene que la actuación gubernamental ha sido buena, sobre todo en mejorar la situación de sectores marginados.
Por el contrario, el representante de la Capitanía de Alto y Bajo Isoso, Bonifacio Barrientos, asegura que empeoró la situación de los indígenas del oriente. “El Presidente odia al departamento de Santa Cruz, seguimos sin caminos ni electrificación, nos quita hasta los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH)”, protestó. En lo referente a la economía del país, el presidente del Colegio de Economistas de Bolivia, Waldo López Aparicio, sostiene que en el tema inflacionario hubo fallas en la aplicación de la política fiscal y la monetaria, por lo tanto fue mal. Y con relación al crecimiento de la economía aseguró que hubo cierta mejora, pero sigue estando debajo del promedio latinoamericano, que es de 5,6%.
El alcalde de la ciudad de El Alto, Roberto de la Cruz, coincidió en que la gestión de Morales ha sido regular, porque hizo algunas acciones buenas, como la nacionalización y creó el bono Juancito Pinto y la renta de vejez, pero le faltó cumplir en otros temas, como fue la agenda de octubre.
Punto de vista
Se reflejan criterios polarizados
Reymi ferreira ® Analista
Es notoria la división de criterios, de acuerdo con la ubicación geográfica, por ejemplo los extremos son El Alto, en donde las políticas gubernamentales tienen mayor sostén, y Santa Cruz de la Sierra, ciudad en la que se concentra el mayor grado de oposición a las mismas. Si bien la ciudad de La Paz tiende a sostener criterios pro gubernamentales, el grado de apoyo baja en comparación con El Alto. En Cochabamba, el apoyo es moderado.
La mayor problemática que percibe el ciudadano es el conflicto, la falta de diálogo y , en el occidente del país, la preocupación es el posible ‘separatismo’.
El apoyo al Gobierno es mayor que el rechazo, aunque cuando se habla de la gestión del Gobierno respecto a logros en educación, salud, superación de la pobreza, triunfa el criterio que considera que ha sido regular. Se asume una posición crítica respecto al relacionamiento internacional del país y se tiene una imagen negativa respecto a la lucha contra la inflación. La ciudadanía opina como lo más importante en la gestión del Gobierno: la nacionalización de los hidrocarburos, y tienen bastante apoyo las políticas de los bonos. Se detecta como un error del presidente Morales la excesiva intervención venezolana en los asuntos internos del país y también se ve como un error el no concertar con la oposición, en especial con los prefectos. En síntesis, las encuestas reflejan criterios polarizados, pero no con mucha diferencia, tiende a ganar un criterio positivo del Gobierno y se considera que se ha mejorado respecto al pasado, pero en los grandes problemas la gestión ha sido regular y en el caso de los conflictos, mala.