El avión transportaba 35 personas, entre ellas 33 militares, estaba identificado con el prefijo 9508 y fue revisado en Río Branco, capital del estado amazónico de Acre, por agentes de la Policía Federal brasileña que no hallaron armas a bordo, explicaron a fuentes de ese organismo de seguridad.
Según aclararon las fuentes, "la misión que tenía ese avión en Bolivia se desconoce" y añadieron que los militares venezolanos descansaron en instalaciones de la Aeronáutica brasileña en Río Branco, hasta que el avión partió con rumbo a Caracas en la madrugada de hoy.
Las fuentes precisaron que, según argumentó la tripulación del Hércules venezolano, el aparato se vio obligado a aterrizar en Río Branco pues no tenía combustible suficiente como para regresar a Venezuela, tras el incidente ocurrido en la localidad boliviana de Riberalta.
En esa ciudad fronteriza con Brasil, un grupo de manifestantes apedreó ayer el avión venezolano, convencido de que transportaba un cargamento de armas.
En la zona, según el Gobierno boliviano, trabajan ingenieros militares venezolanos que ayudan en la construcción de una represa, en el marco de acuerdos firmados entre los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Debido al incidente, Morales pidió disculpas a Venezuela "en nombre del pueblo boliviano" y parlamentarios opositores dijeron que pretenden viajar a Río Branco para obtener más información sobre el asunto con la Policía Federal brasileña.
El aterrizaje del Hércules C-130 en Río Branco fue comentado hoy por Marcelo Baumbach, portavoz del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Según Baumbach, "si fuera necesario", el Gobierno brasileño "pedirá alguna explicación", aunque consideró que se trata de un "incidente" que solamente incumbe a Venezuela y Bolivia.
El portavoz confirmó además que Lula viajará a Caracas el próximo día 13, para una breve visita en el marco de lo acordado con Chávez el pasado 20 de septiembre en la ciudad brasileña de Manaus, donde decidieron reunirse cada seis meses para mantener al día la discusión sobre la agenda bilateral.
EFE