A la orquídea de Concepción
Las venas de tu labelo, Cattleya de Concepción, son las puntillas del velo
que cubre tu corazón./ Eres como una campana invitando a la oración y a escuchar música y canto chiquitano en Concepción./ Desde troncos y macetas, sobre piedras y palmeras, anuncias a todo el mundo que llegó la primavera./ Cuando quieres aleteas como linda mariposa y dices con tus colores: "La primavera es preciosa"./ Con un intenso morado, suave lila o casi blanco, vistes de gracia a Bolivia, a Concepción y El Encanto./ Es la cattleya nobilior el tesoro de El Encanto; siempre florece en octubre entre las piedras del campo./ Disfrutemos las orquídeas, cultivemos las cattleyas; preservemos la ‘nobilior’, en Concepción la más bella.
Ángel Marin Aparicio
amarinaparicio@gmail.com
Intereses ocultos en los chaqueos
Es necesario que hablemos de la otra cara de los incendios forestales. La prensa destaca bastante sus terribles efectos, pero dice poco de sus causas y es que desde el pequeño agricultor hasta los grandes hacendados acostumbran a chaquear sus tierras con el fin de prepararlas para la siembra y expandir la frontera agrícola.
Esta política productiva reporta ganancias inmediatas, pero agotan la tierra, extinguen la fauna e incrementan el calentamiento global.
A pesar de contar con leyes que penalizan esta actividad, todavía no se procesa a los responsables de más de 15.000 incendios y quemas ilegales; y cuando el Presidente plantea una reunión para coordinar acciones al respecto, el prefecto no asiste aduciendo asuntos más acuciantes.
En el fondo, parece que no les interesa resolver el problema .
Para algún agudo observador, esta actitud le haría sospechar que hay muchos intereses en juego.
Jairo Sierra
C.I. 3829940 SC
Hablemos de los culpables
Aprovecho este espacio para hacer notar que la empresa que realiza la instalación subterránea de la tubería de gas de Sergas, desde el segundo anillo hasta el nuevo surtidor del tercer anillo y canal Isuto, retiró el poco pasto que había por la sequía y no lo volvió a colocar, dejó el terreno totalmente desnivelado lleno de cascotes y es más; dejó la tierra que sacó amontonada a un lado del canal y se retiró.
Además, estos trabajadores utilizaron la jardinera de la zona (recién arreglada por la Alcaldía) para dejar sus tuberías, meter sus camionetas e instalar sus equipos por casi un mes y deterioraron el pasto de este lugar.
Si hacemos el recorrido desde el segundo anillo hasta el tercero, podemos ver las pésimas condiciones en que la dejaron.
Para colmo de males, la lluvia arrastró los promontorios de tierra ( recientemente amontonada en este lugar de trabajo), hacia el canal que acababa de ser limpiado por la Alcaldía.
Alberto Vaca
albertovacadiez@yahoo.com