Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, lunes 1, octubre de 2007
 
Al grano. “Dirijo a gente que quiere ganar”
• Apasionado • El DT Sergio Apaza armó un equipo sólido en La Paz F.C. y lo convirtió en protagonista de la temporada 2007. Pondera la entrega de sus jugadores


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• Emprendedor • Junto a unos colegas, Sergio Apaza creó en La Paz el Instituto Superior de Entrenadores de Fútbol

La Prensa | La Paz

Sergio Apaza ha sido capaz de conducir este año un equipo de los denominados ‘chicos’ a los primeros planos del balompié nacional. Bajo su mando, La Paz F.C. fue tercero en el torneo Apertura de la Liga y en el Clausura ha ganado con autoridad el denominado ‘grupo de la muerte’  dejando a varios ‘grandes’ tendidos en el piso. Ahora viene la recta final del campeonato, en la que él y sus muchachos buscarán hacer historia: su aspiración es lograr el título por primera vez.

- ¿Cómo se explica desde adentro este momento del equipo en la temporada liguera?
- Es producto de la buena planificación realizada a un comienzo, de la buena selección de jugadores, de no habernos equivocado en la elección de las personas y, después, de haber convencido a los futbolistas que los objetivos se pueden lograr a través del trabajo, la honestidad y la capacidad.

- ¿Juega bien La Paz F.C. o es un equipo más ‘resultadista’?
- El primer torneo intentamos jugarlo pensando en el arco rival, en dar espectáculo, y producto de eso perdimos muchos partidos sobre la hora; por eso, en el segundo dijimos que íbamos a jugar igual, pero a competir de diferente manera. El plan era jugar siempre atacando, pensando en el arco rival, pero cuando un partido se va complicando, comenzamos a manejar el resultado.

- En el fútbol de hoy, ¿es mejor buscar un resultado que jugar bonito?
- Desde el punto de vista de la filosofía del fútbol, lo mejor es jugar bien, ya que así siempre tienes más posibilidades de ganar, pero una sociedad ‘resultista’ como la nuestra nos obliga a ganar los partidos como sea. A veces juegas bien, como cuando dirigí a San José y Wilstermann, pero con ellos no ganamos nada; ahora hemos jugado bien el primer campeonato y todos dicen que luego nos hemos caído; sin embargo, en este segundo torneo algunos partidos los hemos manejado de acuerdo con nuestros intereses y nos hemos abocado a la parte resultadista, y estamos donde estamos.

- ¿Qué fundamentos utilizó para conformar este equipo y cómo hizo para elegir a los jugadores?
- Tenemos una premisa, no queremos los mejores jugadores sino los jugadores adecuados y en eso no nos equivocamos. Con esa visión hemos escogido futbolistas con una gran ‘agresividad positiva’, y una mezcla de experiencia, que hablan permanentemente de ganar, y de jóvenes que escuchan y asimilan lo que hablan los experimentados. Dirijo a gente que quiere ganar y eso facilita el trabajo.

- En La Paz F.C. hay jugadores ‘desechados’ por otros equipos, y  éstos están rindiendo en gran nivel, ¿a qué se debe esto?
- El rendimiento es producto de contar con gente que quiere ganar. En algunos casos vinieron jugadores que estaban libres, en otros, jóvenes de asociación y, también aquellos que nosotros buscamos para completar una base mínima que quedó del anterior equipo.

- ¿La Paz F.C. es un equipo caro o barato? ¿Influye esto a la hora de jugar?

- Si hablamos en términos económicos, La Paz F.C. tiene un presupuesto bajo, con relación a otros equipos. Pero nuestros jugadores tienen un hambre de gloria, y un equipo chico como el nuestro tiene que ganar corriendo, metiendo los 90 minutos y trabajando el triple de lo que hemos trabajado.

- ¿Es cierto que en el fútbol hay jugadores que rinden bien en equipos llamados chicos y no lo hacen en los grandes?
- Yo tengo jugadores que han triunfado en equipos grandes, han ganado todo lo que hay que ganar en Bolivia, han participado en competencias internacionales y ésos son un ejemplo de trabajo y de forma de jugar para los chicos.

- ¿El secreto del éxito estará sustentado en el rendimiento colectivo? ¿Cuánto tiene que ver que en el equipo aparentemente no haya jugadores llamados figuras?
- Cuando un equipo se basa exclusivamente en las individualidades, de pronto éstas no están iluminadas un día y el equipo se resquebraja, por eso no tenemos estas figuras. Sí hay un juego de conjunto que aparece permanentemente.

- En todo esto, ¿qué porcentaje de responsabilidad se le debe otorgar a la mano del director técnico?
- Yo creo que el técnico tiene que ver en el manejo inteligente del grupo, primero para escoger a los jugadores, el sistema de juego y el planteamiento táctico para cada partido. Para mí lo que es fundamental es el convencimiento de los jugadores a través de la seducción, del trabajo, de la honestidad, porque después los jugadores son lo más importante en la cancha.

- ¿Cómo se animó, por ejemplo, a darle otra función a Ronald Gutiérrez, distinta a la que estaba acostumbrado a jugar?
- En un equipo como La Paz F.C., donde cuantitativamente no somos muchos, tenemos que recurrir a la imaginación para hacer un equipo competitivo. Yo sabía que Ronald jugó de mediocampista en una selección sub 20 en 1999 y había llegado así a The Strongest.

- ¿Qué valor hay que darle a la promoción de jugadores y cómo se consigue que éstos agarren confianza y rindan a la medida de las exigencias?
- Con todos los equipos que he trabajado, he promocionado gente. Sin dar nombres, en San José y Wilstermann he promocionado gente que está jugando en el primer nivel, inclusive en la selección boliviana. La cuestión es darles un espacio en el que se puedan desenvolver y donde agarren confianza.

- ¿Por qué a Sergio Apaza no le fue tan bien en otros clubes como le va en La Paz F.C.?
- Porque de pronto hice que mis equipos jugaran bonito, pero por esa vía no pudieron ganar nada. Como este trabajo es de un permanente aprendizaje, desde que dirigí equipos de asociación cometí errores en la parte táctica, en el planteamiento del partido y otros aspectos; fui aprendiendo; seguramente lo mismo ha ocurrido en San José y Wilstermann.

- ¿Es  un estudioso del fútbol?
- Primero, soy un apasionado del fútbol y he hecho de esta pasión mi profesión, pero me he dado cuenta de que sólo con pasión no alcanza. Para mí el fútbol no es “vamos a entrar a divertirnos en la cancha”, eso no existe, yo tengo un lema con mis jugadores que no lo puedo decir públicamente, porque no encuentro las palabras académicas; entonces, les digo permanentemente que “vamos a rompernos”, y cuando no se los digo en la charla previa, ellos me reclaman.
Entiendo que hay que tener experiencia, y ésta uno la gana jugando y dirigiendo; pero también hay que tener conocimiento, y éste se lo adquiere estudiando. El entrenador tiene que tener una formación lo más completa posible; sin ser médico tiene que conocer de medicina, de nutrición, de fisiología, de psicología, de planificación del entrenamiento deportivo, de preparación física; en fin, de todo, porque es el responsable total, porque si no sabe de estos temas, cómo va a saber qué está haciendo el preparador físico o cómo está llegando la comida a la mesa de los jugadores horas previas al partido.
Por eso me he dedicado a estudiar; además, he creado junto a varios colegas el Instituto Superior de Entrenadores de Fútbol y debo ser uno de los que más clases ha pasado. He comprado cualquier cantidad de material didáctico: vídeos, libros, veo fútbol todos los días y estudio a los rivales. He tenido que andar con mi pizarra por todos los canales para demostrar que conozco algo del tema. He escrito artículos. Sí, me considero un estudioso del fútbol, pero entiendo que a eso hay que agregarle pasión, porque sin pasión no se puede hacer nada.

- ¿Cómo hace para controlar la disciplina en un fútbol indisciplinado como el boliviano?
- Esto es elemental, pero tiene que ser desde la formación. He conocido alguna gente que va a estudiar al exterior y viene, y quiere cambiar el fútbol boliviano en la alta competencia. El cambio tiene que partir de las bases, desde los cinco, seis, siete años, y el jugador tiene que aprender a alimentarse, a vivir como verdadero futbolista desde esa edad, pero para ello no debe haber entrenadores sino mentores, gente dedicada a esta profesión por vocación, pues hay  gente se dedica de muchas formas. Entonces, para cambiar esto, hay que tener entrenadores vocacionales que puedan formar una nueva camada de jugadores. Querer combatir el alcohol multando o botando jugadores, no sirve, lo que se debe hacer es tener una estructura en el fútbol boliviano para hacer este cambio.

- Cuando armó este equipo, ¿era un sueño llegar hasta el sitial en el que está hoy, o era un proyecto que se fue cumpliendo paso a paso?
- Cuando llegué a este equipo el objetivo inicial de los dirigentes era salvarlo del descenso, pero yo no acepté eso y propuse que juguemos para ser protagonistas; algunos no creyeron, pero el convencimiento y el trabajo diario nos están poniendo en este sitial.

¿Cómo logró que sus jugadores no se ‘achiquen’ ni de locales ni de visitantes y, por el contrario, fueran creciendo poco a poco?
- La mejor receta para perder un partido es salir a defenderse, lo que nunca hacemos; entonces, la forma que tenemos de jugar nos permite recuperar la pelota lo más lejos de nuestro arco y hemos implantado una filosofía que ha sido captada por los jugadores. Ésta nos demuestra a nosotros mismos que tenemos capacidades y potencialidades para plasmar en la cancha lo que decimos en el discurso; esto es con el convencimiento y la actitud que ponen los jugadores.

- Al futbolista en Bolivia le cuesta jugar como visitante con el mismo nivel que lo hace como local. ¿La Paz F.C. es un ejemplo de que se puede jugar igual en cualquier cancha?
- Mi equipo está para ser mejor cada día, cada partido. Nosotros no nos hemos trazado el campeonato como un objetivo, porque eso sería limitante. Nos hemos trazado ser mejores cada día, cada entrenamiento, cada partido y ser campeones de la vida, eso no tiene limitaciones. Además, buscamos en nuestro interior y descubrimos cosas que ni pensábamos que teníamos. Sabemos que el hexagonal va ser muy duro y queremos demostrarnos que estamos a la altura de las circunstancias.

- ¿Sergio Apaza tiene línea propia de entrenador? ¿Aprendió de algún DT en especial?
- Sí, tengo una línea propia, pero tengo referentes. Cuando empecé a entrenar un amigo me regaló un libro de Rinnus Mitchel, el entrenador de la selección holandesa de los mundiales 74 y 78, por eso nosotros planteamos un fútbol ofensivo, porque sabemos que cuando se ataca hay mil variantes y tratamos de jugar con tres delanteros. En defensa hemos jugado con cuatro defensores, porque defender implica pocos conceptos, pero lo fundamental es correr, que es un gesto voluntario, y el que no corre es porque no quiere.

- ¿Qué hay que hacer para que el fútbol boliviano mejore empezando por su Liga?
- Lo que hay que hacer es trabajar, para jugar como se juega en otros países, aspirar a lo más alto. De pronto no vamos a llegar, pero hay que soñar y avanzar. Hay equipos bolivianos que juegan en el exterior y generan comentarios sobre un fútbol tímido, sin agresividad. Pretendemos, en los equipos que hemos dirigido, darle una identidad. Y sería hora de que el fútbol boliviano tenga una identidad.

 Con el nivel actual de nuestros jugadores, ¿qué hay que hacer para cumplir un buen papel en las eliminatorias?
- Ante la carencia de formación, hay que valorar a los jugadores que han llegado a la alta competencia en el fútbol boliviano y que han sido transferidos al exterior, pues han roto barreras como la cero estructura, la cero programación; en asociaciones juegan cuatro meses al año, el medio que los pudre. Eso hay que ponderar y a la selección hay que apoyarla, no pedirle que cambie de sistema porque ha jugado mal un partido, o pedirle que cambie jugadores. Se ha trabajado 10 meses en la selección con un objetivo claro, y tenemos que dejarla que juegue las eliminatorias para luego hacer un balance. Ahí veremos si se ha conseguido la clasificación, si se han promocionado jugadores, etcétera.

  Las frases  

“Querer combatir el alcohol multando o botando jugadores, no es la solución”

"Nuestros jugadores tienen un hambre de gloria muy positivo”

“Nos hemos trazado ser campeones de la vida. No nos pusimos límites”

   Perfil  

Una carrera ascendente
Nombre: Sergio Apaza Vera
Padres: Urbano Apaza y Emma Vera.
Lugar y fecha de nac: La Paz, 22 de diciembre de 1955
Esposa: Marina Luz Álvarez
Hijos: Sergio Junior (24) Paulo César (20) y Dalma Marina (18).
En el fútbol: fue jugador de 31 de Octubre entre 1969 y 1990, desde la cuarta especial hasta la Primera.
Trayectoria como DT: Comenzó dirigiendo al equipo del Club 31 de Octubre, en la AFLP, donde condujo a varios equipos de Primera A. Llegó a la Liga en 1997 con Municipal, trabajando con Juan Farías. Luego trabajó en The Strongest (1999), con Víctor Barrientos; y en La Paz F.C. (2004), con Félix Berdeja. En 2004 y 2005 dirigió a San José, en 2006 a Wilstermann y en 2007 a La Paz F.C.

 




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