Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 15, julio de 2007
 
Ellos tienen un Plan diferente
Tendencia. Para tres grupos del Plan Tres Mil y la Villa Primero de Mayo, el arte es una herramienta de transformación


Texto normal Texto medio Texto grande

Albor
Texto y fotos: Miguel Souza

El inicio de un gran sueño es una pequeña idea. Eso lo saben bien Mauricio Pacheco y Norlan Nova, de 22 y 24 años. En  2004, a ellos se les ocurrió la loca idea de organizar un festival de declamación en el Plan Tres Mil. Varias veces les cerraron las puertas o les dijeron que eran demasiado jóvenes para meterse en cosas de grandes.
Han pasado tres años desde entonces y Mauricio y Norlan no sólo tienen su festival (este año se realiza la cuarta versión), sino que además han formado Albor, una organización de niños y jóvenes voluntarios que utilizan el arte como herramienta de expresión y también como instrumento de transformación. “No pretendemos que toda la sociedad cambie, lo que queremos es hacer que las personas cambien y que luego hagan cambiar a su familia”, explica Mauricio mientras Norlan, desde su silla de ruedas comenta: “Aquí reflexionamos sobre lo que hacemos y por qué lo hacemos”.
La literatura y las artes escénicas son la punta de lanza con la que Albor trata de cambiarle la vida a los niños y jóvenes del barrio Cordillera, uno de los 104 que hay en la zona del Plan Tres Mil.
Algo similar intentan los chicos del Centro Cultural San Isidro, que comenzaron con la idea de instalar una modesta biblioteca para hacerle lance al alto costo que tenían los libros escolares.
Juan Pablo Sejas, Vladimir Salazar y Fernando Figueroa sólo querían unos cuantos libros y un espacio para que sus amigos del barrio, que también está en el Plan Tres Mil, puedan investigar y hacer sus tareas. Recolectaron alrededor de 120 ejemplares antiguos y en desuso, pero la biblioteca prácticamente nunca funcionó. “En realidad, lo único que hacíamos era prestarle libros a los chicos para que lleven a sus casas. Muchos nunca los devolvían”, recuerda Juan Pablo.
Lo que sí les funcionó fue el campeonato de fútbol callejero que organizaron en 2005 y que luego los llevó al Mundial que se realizó en Alemania al año siguiente. Allí, la selección boliviana conformada por San Isidro obtuvo el segundo lugar. “Desde entonces las cosas cambiaron, se abrieron las puertas y los ojos de la gente”, resume Juan Pablo.
Ahora, San Isidro utiliza el deporte y la cultura para darle alternativas diferentes a los chicos del barrio. Una escuela de fútbol callejero con 200 alumnos, un grupo de danza y una brigada ecológica son la muestra de que “la suma de voluntades puede lograr lo inimaginable”, dice Juan Pablo.
Esa fórmula matemática también le ha dado resultado a la Comunidad de Productores en Arte (Compa-Teatro Trono), que se formó en 1989 en La Paz y que desde 2005 también trabaja en Santa Cruz. Actualmente, el grupo tiene su ‘cuartel general’ en la avenida Tres Pasos al Frente y quinto anillo, en una especie de frontera entre la Villa Primero de Mayo y el Plan Tres Mil, las dos zonas de mayor crecimiento demográfico de la ciudad.
“Utilizamos el teatro para desarrollar en los jóvenes capacidades artísticas, comunicativas y de liderazgo. Es importante que nuestras enseñanzas sirvan para que descubran y analicen su realidad”, explica Coral Salazar, una de las responsables. 
Al igual que estas tres agrupaciones, en la ciudad se están consolidando grupos que le dan una nueva dimensión al arte. Para ellas, ya no basta con subir al escenario y arrancarle aplausos al público, lo importante es mostrar que Bolivia es un país viable, más allá de que escaseen los recursos y abunden los conflictos.

  Las frases  

Coral Salazar   |  Compa-Teatro Trono
 “A través del arte pretendemos que los chicos encuentren un equilibrio entre la razón y los sentimientos” 

Mauricio Pacheco   |  Albor
 “El dinero ayuda, pero no es lo fundamental en estas cosas. Lo importante es el capital humano con el que se trabaja”

Juan Pablo Sejas  |  Centro San Isidro
 “A veces nos critican porque ofrecemos obras de teatro gratis. Para nosotros es vital que primero creemos una adicción al arte”

  Albor 

Un sueño hecho realidad Se formó en septiembre de 2004, durante el Primer Festival Intercolegial de Declamación Poética Raúl Otero Reiche.

Para todas las edades
Actualmente, Albor está integrado por 29 niños y jóvenes. Alejandra Bejarano, con 6 años, es la más pequeña. El ‘veterano’ del grupo es Norlan Nova, con 24 años.

Nunca están quietos
Albor tiene una escuela de artes escénicas (mimos, música, canto, teatro y declamación) a la que asisten 23 chicos. En marzo realiza un encuentro de declamadores y remata en el segundo semestre con el festival de declamación. Al año, además, presenta una obra de teatro en diferentes barrios.

A poner se ha dicho
Gran parte de los gastos de Albor se financian con los Bs 5 que aporta cada uno de sus integrantes. Para la realización del cuarto Festival de Declamación cuentan con el apoyo de la Fundación Avina (Bs 13.000). Otras 20 instituciones aportan con materiales, papelería, etc.

 Compa 

Teatro trono

Experiencia patentada
En 1989, Iván Nogales conformó un grupo de teatro con chicos que vivían en las calles de la ciudad de El Alto.

Crecimiento asegurado
Compa ahora es una agrupación cultural consolidada, que recibe apoyo de instituciones internacionales y que realiza viajes por Europa y Estados Unidos.

Crece como la espuma
La compañía tiene su central en La Paz y cuenta con ‘filiales’ en Cochabamba y Santa Cruz. En la capital oriental hay 15 alumnos que aprenden teatro, música, habilidades circenses y poesía, entre otras cosas. Este año ofrecerán unas 50 presentaciones en calles, plazas y ferias. También irán a Europa.

  San Isidro 

Centro Cultural

El fútbol los catapultó
Después de asistir al Mundial de Fútbol Callejero en Alemania 2006, el centro acaparó la atención de la prensa. Luego, las instituciones públicas y privadas comenzaron a darle apoyo.

Deporte y cultura
El centro cuenta con la escuela de fútbol callejero (200 alumnos asisten de forma gratuita), el grupo de danza (ocho integrantes) y una brigada ecológica (15 voluntarios).

Megaproyectos
Quieren consolidar la biblioteca (todavía le quedan algunos libros) y están elaborando un proyecto para construir un estadio de fútbol callejero. La Prefectura ya comprometió su apoyo.

 




Derechos Reservados © 2006 - 2007 | EL DEBER
Santa Cruz - Bolivia