Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 4, junio de 2007
 
10.000 personas hacen andar al Abasto cada día
Mercado. Se ve movimiento durante las 24 horas del día. No hay descanso


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Madrugada. Son las 05:00 en el mercado campesino Abasto. El movimiento es intenso. Se vende y se compra. El dinero fluye
José Andrés Sánchez

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Cuatro supervisores velan por la higiene de los productos

La virgen de Urkupiña lo observa todo desde la equina del bloque 'E'. Ella es testigo de que en el mercado Abasto no hay descanso. Durante todo el día y a cada minuto alguien se acerca a la estatua y con un corto rezo hace entrega de su jornada laboral a la virgen, iluminada por tres focos de 60 watts. Comisarios, cargadores, carretilleros, comerciantes, dirigentes de asociaciones, vendedores, revendedores, barrenderos y encargados de seguridad. Al mediodía, a la medianoche o en la madrugada. Miles desfilan frente a la estatua ubicada debajo del gran tinglado del mercado, al lado de las gradas para subir a los baños y a las oficinas de la comisaría.
"Este mercado es un mundo". Así lo describe Juan Carlos Rodríguez, presidente de la Cooperativa 2 de Junio, la institución creada en 1990 y propietaria de ese Abasto. Para que se entienda: en realidad hay tres mercados Abasto. Uno es el 2 de Junio, privado y manejado por una cooperativa. El que está al lado es el mercado Campesino o Municipal, que es administrado por 15 asociaciones poco abiertas al diálogo. Por último está el mercado Abasto Sur, propiedad del Banco Económico. Estas tres entidades conforman una máquina de abastecimiento que no se detiene, salvo en la jornada mensual de limpieza general.
A las 03:00 del lunes 28 de mayo, los hermanos Florencio y Candelaria Macías esperan la llegada del camión con yuca, procedente de El Torno. Hace 25 años que su jornada laboral inicia día a día de esta manera. El camión se parquea frente al estacionamiento del mercado campesino y los Macías, junto a una veintena de vendedores, se acercan al conductor para negociar los precios del producto. Hay dos maneras de hacer 'negocios' en el mercado. Por un lado, algunos vendedores trabajan exclusivamente con los productores y así se reservan con anticipación la llegada del producto. Otros vendedores esperan la llegada de los camiones para 'regatear' los precios.
Mientras esto sucede, los 'estibadores' inician la descarga de las bolsas, una a una, y las apilan frente al automóvil.
Juan Ibore es cargador desde hace 38 años. Hasta la semana pasada estuvo en cama, pero ahora que se siente mejor retorna al trabajo, que le paga Bs 0,50 por bolsa cargada. "Creo que estaba resfriado, además que 'arrojaba' sangre cuando tosía", dice.
Sólo en el mercado campesino hay más de 7 asociaciones de carretilleros y cargadores. Cuatro de ellas (4 de junio, Asoproca y 25 de mayo) reúnen a más de 4.000 afiliados.
Una vez culminan los negocios en el parqueo, los cargadores llevan las bolsas hasta las balanzas, dentro del mercado. Allí se anotan los pesos para que luego los carretilleros lleven el producto hasta la venta. A esa hora, los carretilleros se mueven como hormigas y gritan 'permiso' para apartar a la gente del camino.
A la misma hora, pero en otro lado del mercado, se inician las 'subastas' de verduras y cebollas. Los personajes centrales son los comerciantes, que discuten precios y apuran a los carretilleros y cargadores. En el mercado 2 de junio hay 480 afiliados a la cooperativa con puestos de venta. Cada uno de ellos pagó $us 250 para asociarse a la cooperativa y conseguir un puesto de venta.
El abasto sur tiene poco más de 200 vendedores y es el más pequeño de los dos. ¿La razón? Para comprar un puesto allí hay que pagar entre $us 6.000 y 7.000  al banco.
Las 15 asociaciones del mercado campesino no cuentan con registro exacto de todos los afiliados, pero el comisario de ese mercado, Ryder Chávez, estima que hay más de 10.000 personas trabajando día a día en ese centro de abastecimiento.
Cada asociación tiene sus oficinas en el mercado campesino. Asproa es una de ellas. Su vicepresidente, Félix Murillo, explicó que sus 1.200 afiliados cumplen trabajos por turnos y que distribuyen sus productos a otros mercados distritales. ¿Qué hacer para pertenecer a la asociación? Se debe pagar Bs 1 al día para los gastos de la oficina, la limpieza y el serenazgo.
Algunos de los guardias de seguridad llevan armas, otros laques y todos tienen handys para comunicarse. Juan es uno de los guardias privados que trabaja en las noches para la cooperativa 2 de junio. Jorge lo hace para el mercado campesino.
"Aquí por suerte no tenemos problemas. Como todo el día hay gente trabajando, los mismos comerciantes se encargan de identificar a los maleantes. Las horas más seguras, de hecho, son las de la madrugada", dice Juan.
Las comisarías, en cambio, son mantenidas por el municipio. En el mercado Abasto 2 de junio trabajan 2 inspectores y cinco gendarmes. El mercado campesino cuenta con el mismo número de trabajadores.
Poco a poco empieza a asomar el sol sobre la ciudad. Entonces decae la intensidad del movimiento. Los comerciantes están listos para recibir a los clientes. Al llegar la medianoche despertará el frenesí nuevamente.

 Detalles

 1.- Las verduras y los pollos que se consiguen en el Abasto de la cooperativa 2 de Junio llegan desde la zona de los valles:  Los Negros y Mairana. Las frutas llegan directo desde Chapare, en el trópico cochabambino

2.- En el mercado Abasto de la cooperativa 2 de Junio hay diversos rubros: carne, papa, tomate, bazar, verduras, plantas, quesos, cereales y restaurantes. Cada uno tiene alrededor de 40 socios y supervisores de calidad.

3.- Los camiones que llegan al mercado deben pagar Bs 2 para tener derecho de ingreso al parqueo. Una vez allí abren sus puertas traseras y muestran las verduras y frutas. Se calcula que llegan cada día más de 500 camiones.

4.- Las asociaciones no sólo se dedican a los horarios de trabajo. Muchas organizan torneos de fútbol entre sus asociados y luego los ganadores compiten en otro torneo interasociaciones.  Las copas se exhiben en las oficinas.

5.- Los dirigentes de asociaciones son elegidos cada dos años. Se realizan votaciones. Estas elecciones suponen tiempos de proselitismo dentro de los mercados. Están obligados a rendir cuentas a los asociados.

6.- Los vendedores fuera del mercado no pertenecen a ninguna asociación. Ellos compran productos entre las 04:00 y 05:00 y hacen todo lo posible por venderlos antes de las seis. Luego se agrupan en la parte posterior del mercado.

Ventas a los cuatro polos
No todo producto que llega al Abasto se queda allí. De hecho, muchos propietarios de ventas en los barrios van al Abasto desde temprano para abastecerse. Esto sucede en especial con el pan, que llega al mercado a partir de las 5:30, fresco y listo para ser consumido.
“Tengo mi ventita en Urbarí. Los vecinos van desde temprano a comprar el pan, así que me vengo acá para tenerlo todo listo a las seis de la mañana”, afirma Nicolás Moreno. Es por eso que compra más de Bs 40 en pan cada mañana, para luego venderlo al doble del precio. Lo mismo sucede con las verduras, frutas y carnes que se comercializan en el mercado.
Según Juan Carlos Rodríguez, presidente de la cooperativa 2 de junio, incluso muchos vendedores y productores tienen convenios con cadenas de supermercados de la ciudad. “Ellos tienen el derecho a vender a los que quieran. La asociación no se inmiscuye con los clientes, pero estoy enterado de que muchos supermercados compran sus frutas y verduras en el Abasto”, indicó.

 




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