La capacidad de tránsito del puente Paila volvió a ser rebasada ayer por la madrugada, cuando un grupo de vehículos no respetó su turno para atravesar la estructura férrea burlando el control policial que coordina el tránsito de los motorizados con el de los trenes.
Esta imprudencia provocó que en medio del puente dos hileras de vehículos se encontraran de frente y al no contar con grúas o equipo de acción inmediata, la liberación de esta vía se prolongó desde las 6:00 hasta las 11:30.
Según el capitán de la Policía Caminera, Miguel Callejas, solamente las operaciones para lograr que los conductores infractores retrocedan y dejen expedita la plataforma del puente se prolongaron por más de dos horas, toda vez que en ambos lados del puente se formaron columnas dobles de vehículos que impidieron acomodar a los automóviles que salieron con marcha atrás y mucho menos permitieron el paso de los motorizados que estaban en su turno de transitar.
Para las 11:00, la columna de vehículos varados sobrepasaba los 2 km de largo y las protestas de los viajeros perjudicados no se hizo esperar. El transportista Julio Roca apuntó que este cuadro de ‘trancadera’ se repite cada vez que hay un feriado largo, por lo que falta un mayor control policial en la zona para hacer respetar los turnos para el paso por la estructura. "Estoy esperando desde las 6:00, pero ayer (jueves) mi padre esperó desde las 20:00 hasta las 3:00 de hoy (ayer)", indicó.
"Es increíble que tengamos que esperar más de cuatro horas porque seguimos usando un puente de otra era, en pleno siglo XX", dijo la viajera Rosario Céspedes. "Tenía que llegar a media mañana con mi familia, estoy llevando parte de los alimentos que teníamos que preparar para el almuerzo tradicional de Viernes Santo", apuntó el viajero Darwin Ruiz. "Estoy con cinco niños menores; el sol nos tiene fatigados y no hay caso de regresar porque estamos en medio de la fila y los vehículos que están detrás no quieren darnos paso", explicó Amira Castillo, también perjudicada.
Una vez que se logró despejar la plataforma del puente, un grupo de vehículos salió hacia el lado de Pailón, pero los conductores del otro extremo los bloquearon exigiendo pasar primero. Sin embargo, la medida de protesta no duró más de 15 minutos, tiempo en el que los uniformados de la Policía Caminera garantizaron que los turnos serían equitativos.
De acuerdo con los pobladores de la zona, se produjo el mismo incidente al final de la tarde de ayer y la fila de vehículos varados se extendió por más de 7 km a cada extremo del puente.
Para evitar mayores embotellamientos, se incrementó el número de uniformados de 4 a 12, los que organizarán el tráfico hasta el lunes.
Sin embargo, el descongestionamiento de esta ruta se prolongó durante toda la jornada debido a que los viajeros seguían sumando vehículos a la fila que esperaba pasar el puente.
Por otro lado, las oficinas de las empresas de buses, de la terminal Bimodal, que realizan viajes a los municipios de la Chiquitania permanecieron cerradas durante el feriado.
Hay un 80% de transitabilidad
Según el director interino del Servicio prefectural de Caminos, Berthy Durán, existe un 80% de transitabilidad en todas las rutas del departamento.
Salvo los incidentes producidos en el puente Paila, las rutas que comunican a la capital con las misiones jesuíticas de San Ramón, San Pedro y Concepción, así como las carreteras a San Antonio, San Ignacio y Santa Ana están completamente expeditas.
Entre el municipio de Pailón y San José se debe transitar con precaución porque existen varios sectores de riesgo.
En los valles existe transitabilidad garantizada hacia Mataral, Vallegrande, Comarapa y poblaciones aledañas. Mientras que en la provincia Florida se ejecutan trabajos para restablecer los caminos que se perdieron por los derrumbes.