Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 16, marzo de 2007
 

Otra perla en el collar de dislates



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No todos, sino algunos constituyentes del MAS, compiten por convertir la Asamblea Constituyente de Sucre, en cuanto a propuestas constitucionales se refiere, en todo un largo collar de dislates, cuya última e inédita perla es la relativa a que la futura Carta Magna adose la hoja de coca al Escudo Nacional.
Todo emblema nacional, como el nuestro, constituye y debe constituir siempre alegoría de unidad nacional y alcanzar igualmente rango referencial de historia patria. En nuestro Escudo Nacional son varias las connotaciones al respecto.
Pero, ¿la coca como parte de la simbología de pasado, presente y futuro de la patria?
Ni en el Tawantinsuyu ni en el Collasuyo encontramos nada que justifique semejante cosa. Los incas no permitían el consumo masivo del citado vegetal, porque seguramente le consideraban perjudicial para la salud de sus súbditos. Es cierto que la dichosa hojita mitiga el hambre y la sed, predisponiendo a un trabajo más intenso, pero a la larga, la droga daña al consumidor el aparato digestivo y le deja otras secuelas. Al inca no le interesaban bríos laborales pasajeros, sino permanentes. Por eso combatía el acullico, práctica exclusivamente reservada a los sacerdotes nativos para fines puramente religiosos.
No fueron los incas sino los encomenderos españoles quienes levantaron la ‘interdicción’ de la coca. Lo hicieron primero en Potosí, a fin de que los indígenas mitayos, que trabajaban como esclavos en los socavones del Cerro Rico, rindiesen mejor para que los hispanos se enriquecieran más rápidamente.
¿La coca, entonces, en el Escudo Nacional, como símbolo de la explotación hispánico-colonial de las masas de aimaras y quechuas en la minería de la época? ¿Una grafía así desdibujando la simbología patria?
 Y aunque la historia no ofreciese detalle tan ominoso, debe tomarse en cuenta que actualmente, a escala mundial, la hoja de coca se halla totalmente satanizada. Es así porque nadie, fuera de nuestras fronteras, ignora que de ella se extrae la droga maldita que tras serpenteantes recorridos llega a mercados de América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia, provocando los males y problemas que todos sabemos.
La coca, finalmente, no simboliza al país a escala integral.
Coca es solamente sinónimo de Chapare y Yungas, así como de aproximadamente 120 mil personas que en ambos lugares se dedican a su cultivo para fines de subsistencia. Y en Bolivia somos más de 8 millones que nada tenemos que hacer con la hojita en cuestión.


Los padres y la coca
Oso Molino * ®® ‘Sonría Plis’
Escribir para los padres, un día viernes, es medio grave. No es el día más optimo para ejercer de padres, pero como no escribo los lunes, igual, me adelanto para rendir mi homenaje emocionado a los padres.
Haré un viernes de soltero con un grupo de amigos que son padres para brindar sin ser exigidos, por la paternidad responsable, descontando los viernes o día de frater.
Sin embargo, al margen de los discursos, el rol de los padres dentro de la sociedad es muy importante. Hablar de los padres, es hablar de los no padres. “Estaba borracho y no me acuerdo”. La filosofía del que elude la gran responsabilidad de la paternidad, factor que influye en la vida de sus retoños en la sociedad.
Iba a plantear un debate sobre padres que se hacen los del otro viernes, padres invisibles y los otros, los trabajadores, pero no sería un debate muy interesante.
Lo que se debate ahora es exigir que los implantes de silicona sean bien hechos para producir tetas que estén listas para la foto o introducir la hoja de coca en el escudo de Bolivia.
Eso es importante; la hoja de coca en el escudo de la nación. Podría ser también la yuca, las ambaibas, el durazno, el baquitú, el choclo, la papa, la banda del carnaval, una serie de cuestiones que sin duda nos identifican en vez de gorros frigios o de lanzas. Teniendo un nuevo escudo con la hoja de coca, ya no habría hambre en el país. Existiría educación y salud para todos, inclusive para los pobres.
Podríamos cambiar también a Bolívar y Sucre por Fidel y Chávez o por Bush con su mejilla ocultando un bolo de la hoja sagrada y la ‘Condolesa’ en bikini. Todo es cuestión de tendencias.
Coincidiríamos en algo muy importante; a lo mejor nos drogamos un poco y nos volvemos buenitos. Así, gobierno y prefecturas no se pelearían por repartir donaciones a los afectados por las inundaciones. Está escrito “que la derecha no sepa lo que hace la izquierda” a la hora de ser generosos.
Entretanto hay que seguir peleándonos para saber que clase de escudo nos simboliza mejor.
Yo creo que la coca está bien. Una hoja de coca pero con un pedacito de caca, refleja la realidad de hoy de un país que vive un Vía Crucis, sin saber dónde y cuándo llegará al Calvario.
Por lo pronto madre e hijos, pidan plata a sus jefes de familia, para comprar regalitos para el lunes, recomendación que incluye a mis hijos que saben que me quedé sin reloj, motivo por el cual no podrán quejarse  si no les doy la hora.

* Padre de siete hijos y papito de una chichi que le gusta el reguetón.

 




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