Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 28, febrero de 2007
 
 

 

Mano de obra e inversión
En la década de los 90, una de las principales fortalezas que se le atribuía al país era la disponibilidad de su mano de obra, además de ello, su especialidad y su bajo costo. Sin embargo, de ese tiempo a esta parte las cosas han cambiado, debido al éxodo de nuestra población económicamente activa,  especialmente a España.
Esta realidad hace que en el país la demanda de mano de obra en muchos sectores supere a la oferta de este recurso.
Se puede apreciar cómo los talleres mecánicos y eléctricos están totalmente repletos y no pueden cubrir la demanda; en el sector construcción, los contratistas han tenido que incrementar el salario diario, debido a que los albañiles rotan en construcciones donde les ofrecen mayores ingresos. En el agro sucede algo similar, pues el pequeño y mediano productor, que no cuenta con maquinaria, está disminuyendo su productividad y al mismo tiempo sus costos se están elevando precisamente por el incremento en los jornales de trabajo.   
Marcelo Núñez Araúz
Economista

Aprendamos a respetar las normas municipales
Realmente vivimos una época que no deja de asombrar a los que creemos que con mayor nivel de educación tendremos mejor calidad de vida.
Tenemos en este caso una institución académica de nivel superior que pone en duda todo lo que pensamos. La ciudad de Santa Cruz de la Sierra cuenta con un gobierno municipal autónomo y una normativa en vigencia que debe ser cumplida por todos los que en ella vivimos. 
El que seamos propietarios de un lote y tengamos una actividad económica, no quiere decir que construyamos lo que se nos ocurra en ese lote.
Todos los días paso por el segundo anillo y avenida Busch y veo cómo, a pesar de la orden de paralización de la comuna, se continúa construyendo en ese predio. Me pregunto: si una casa de educación superior atropella la normativa, atropella la orden de paralización del gobierno de la ciudad, ¿qué podemos esperar de los demás ciudadanos y ciudadanas? ¿Estamos aplicando la ley de la selva? Con esa actitud, ¿qué vamos a enseñar a los estudiantes que a ella asistan?
Nadie discute el derecho que tiene cada persona de invertir, pero hagámoslo en el lugar técnicamente adecuado y con respeto. 
Marta Elcuaz Urbieta
C.I. 2827952 SC

Un carnavalero desubicado
No puedo  menos que  reprochar lo que hizo la persona que al amparo de su mediocridad y el alcohol se atrevió a escribir su miserable nombre y otros garabatos en una obra de arte. Me estoy refiriendo al trabajo de Marcelo Callaú, situado en la Manzana Uno. Pareciera que el afán de notoriedad de tan siniestro personaje no encontró ninguna barrera, ni psicológica ni material que impida la realización de tan deplorable acción. ¡Qué vileza, qué falta de sentimiento y de sensibilidad!
Wilma Frías Arrázola
C.I. 1500411 SC





 
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