A pesar de su retirada
del tenis profesional, la pareja conformada por Steffi Graf
y Andre Agassi no logró aún poner su vida del todo en orden,
según admitió la alemana de 37 años en la revista germana "die
aktuelle".
"Todavía nos metemos en demasiadas cosas y, por el momento,
apenas tenemos calma. Tenemos que sondear nuestras
limitaciones y aprender a crear espacios", admite Graf.
Según explica, aunque su marido también puso fin a su
carrera profesional el año pasado, la agenda de la familia
sigue repleta.
Graf y Agassi trabajan intensamente en sus fundaciones y
deben cumplir muchos compromisos con los patrocinadores. Aun
así, asegura la alemana, la prioridad absoluta la tienen sus
dos hijos, Jaden Gil, de cinco años, y Jaz Elle, de tres.
Eso sí, Graf dice no tener ya tiempo suficiente para dedicar
dos horas diarias al tenis, tal como solía hacer. "Y al
peluquero voy más por los niños que para mí", agrega en la
entrevista.
La familia, que ha fijado su residencia en Las Vegas,
descubrió en cambio una nueva pasión: los deportes de
invierno.
"Jaden Gil y Jaz Elle esquían desde este invierno (boreal).
Andre empezó con el snowboard. Aprendió rápido, al igual que
los niños", asegura la ex tenista alemana, que explica que
practica su nuevo deporte en Tamarack, en Idaho.
Además, Graf y Agassi están construyendo un complejo
hotelero en el noroeste de Estados Unidos.
"Allí hemos encontrado una zona de pura naturaleza, a 1.500
metros.
El lago alcanza en verano los 23 grados y en invierno se
congela. Para nuestra familia es un pedazo de privacidad y a
la par algo que estamos construyendo y de lo que podemos
estar orgullosos", señala Graf.
DPA