El cineasta Del Toro, cuya
película "El laberinto del fauno" opta a seis Oscar, es
quien mejor representa esta explosión de films latinos
exitosos, pero es el quien afirma que hoy se esta viviendo
"un momento muy especial para el cine de habla hispana y en
concreto para el de México".
"Las cinematografías de habla hispana tenemos que unirnos si
queremos triunfar", agregó en una rueda de prensa en la que
estuvo flanqueado por su compatriota Alfonso Cuarón y todos
los miembros del equipo hispano-mexicano que han conseguido
candidaturas con esta cinta, incluida la actriz española,
Maribel Verdú.
La coproducción hispano-mexicana "El laberinto del fauno",
una historia de fantasía ambientada en la España franquista,
aspira al Oscar en las categorías de maquillaje, guión
original, música, fotografía, dirección artística y película
en lengua extranjera, en la que compite en nombre de México.
Sobre sus perspectivas y ante los rumores que le citan como
favorito para este último premio, recalcó que "lo único
cierto es que en esta carrera nadie sabe nada".
"Mi satisfacción es que es un momento precioso", agregó el
cineasta nacido en 1964 en la ciudad mexicana de
Guadalajara.
Del Toro subrayó que lleva años esperando que un mexicano
"se lleve un Oscar en lo que sea" y "es muy bonito pensar
que este año cae, los números apuestan por ello".
En esta edición de los Oscar, sus amigos y compatriotas
Cuarón y Alejandro González Iñárritu, compite también por la
estatuilla con sus respectivos filmes "Children of Men", que
aspira a tres, y "Babel", a siete.
El triunfal año hispano en Hollywood se completa con la
candidatura de Penélope Cruz por "Volver", de Pedro
Almodóvar, de la que Del Toro recalcó la importancia de que
sea la primera de una española como mejor actriz.
"Lo más alucinante además es que Penélope lo ha logrado por
un papel en español, e igualmente está en español nuestra
película", puntualizó Verdú, quien subrayó que ella se
siente ya "medio mexicana" tras sus trabajos con Del Toro y
Cuarón, a los que definió como sus "amuletos".
El cineasta jalisciense insistió en que, además, de todas
las candidaturas que suma el cine hispano este año, la
mayoría de ellas son para artistas y técnicos de ese origen,
"son nominaciones al quehacer de la gente que habla nuestra
lengua", afirmó.
Por ello, y para triunfar en Hollywood, ve claro que "la
primera discriminación que hay que romper es la nuestra".
"Para nuestra generación", agregó señalando a Cuarón, "fue
fundamental romper el tabú de que no había que hacer cine de
género: películas de acción, de terror, comedias..." Sin
embargo, tanto Del Toro como Cuarón, que intervino en "El
laberinto del fauno" como productor, lamentan que en su
propio país la industria del cine carezca de apoyo
institucional alguno.
"¿Representa esta edición de los Oscar el estado del cine
mexicano?, absolutamente, no. ¿Representa el estado del
talento mexicano? absolutamente, sí", resumió Del Toro.
"Estamos en un momento en el que tenemos que tener claro que
la industria del cine en México puede crear empleo",
insistió, para dejar atrás una época en la que "cada
película es un milagro".
Cuarón se mostró de acuerdo con estas apreciaciones y
recalcó que "es absurdo dejar que otras industrias se
aprovechen de ese talento".
Sobre sus rivales en la categoría de mejor cinta en lengua
extranjera, Del Toro confesó que las había visto todas "y no
había una sola que fuese mala".
"Efter brylluppet" (titulada en inglés "After the Wedding")
(Dinamarca), "Indigènes" ("Days of Glory") (Argelia), "Das
Leben der Anderen" ("The Lives of Others") (Alemania) y "Water"
(Canadá), son las rivales de "El laberinto del fauno" en la
gala de este domingo.
EFE