El ministro brasileño de
Hacienda, Guido Mantega, quien sufrió un asalto en la casa
de campo de un empresario en la que se hospedó durante el
Carnaval y fue mantenido como rehén durante más de tres
horas, no denunció el caso a la policía, según informa hoy
el diario "O Globo".
El ministro y su espos, junto a un número indefinido de
personas, fueron mantenidos rehenes por tres hombres armados
y encapuchados, mientras que su anfitrión, el empresario
Victor Sandri, y otros dos invitados, fueron llevados por
los delincuentes a buscar el dinero exigido para el rescate
en cajeros automáticos y casas de amigos.
Los ladrones se llevaron también objetos de valor d la
residencia.
Las víctimas optaron por no formalizar la denuncia del caso,
que fue registrado por la propia policía.
Tres sospechosos de participar en el asalto, ocurrido en la
madrugada del miércoles pasado en las afueras de la ciudad
de Ibiúna, en el interior del Estado de Sao Paulo, ya fueron
capturados.
El ministro será llamado a declarar la próxima semana.
DPA