El vicepresidente Alvaro
García recorría el sábado por aire la vasta región inundada
de Beni, en la Amazonia boliviana, donde suman por miles los
damnificados que lo han perdido todo y escapan de los
aguaceros.
El presidente Evo Morales, cuya presencia se había anunciado
en la zona del desastre natural, desistió de viajar a última
hora debido a un fuerte estado gripal que lo aqueja y que le
ha obligado a guardar reposo, explicó una fuente del
Ejecutivo.
Apenas llegado a Trinidad, capital del departamento del
Beni, García se reunió con el prefecto Ernesto Suárez y el
alcalde de la ciudad, Moisés Chiriqui, quienes describieron
la magnitud del daño causado por el mal tiempo, que ha
dejado bajo el agua 50% de los 213.000 km2 de este
departamento.
La mayor parte de los ríos de Beni se han desbordado, y sólo
en Trinidad, donde se han evacuado cerca de 20.000 personas
a albergues, el agua crece un promedio diario de 4 cm, según
la oficina de Servicio Civil.
Además de las miles de viviendas destrozadas por las lluvias
y kilómetros de carreteras afectadas que han aislado a
comunidades rurales, la salud de la población ha comenzado a
deteriorarse por infecciones respiratorias, según el alcalde
Chiriqui.
La Amazonia y el oriente de Bolivia son las zonas más
golpeadas por el fenómeno climático de "El Niño" que afecta
al 90% del territorio boliviano.
El fenómeno de "El Niño" consiste en la elevación de la
temperatura normal de las aguas del Pacífico y afecta en
especial a Perú y Ecuador en los meses de verano.
Morales congeló la aplicación de la ley de reforma agraria
en Beni y Santa Cruz, las más castigadas por los aguaceros.
Tres meses después de poner en marcha la reforma agraria,
basada en la comprobación de la Función Económica Social (FES)
que apunta, principalmente, a la liquidación del latifundio,
el gobierno decidió atender el pedido de ganaderos y
hacendados de Beni (nordeste).
"Está previsto en la Ley INRA que mientras dure el desastre
natural no se proceda a la verificación de la FES", concedió
el viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz. Autoridades
de Beni pidieron a Morales declarar esa provincia, donde han
perecido bajo las aguas 22.000 cabezas de ganado y un número
indeterminado de aves de corral, zona de desastre natural.
Morales responsabilizó el viernes a los países
industrializados del efecto invernadero que ha alterado el
clima en el mundo y que señaló como la causa de las
tempestades que han inundado dos tercios del país.
"Hay países que de manera desmedida, descontrolada
implementan políticas de industrialización y eso afecta al
planeta Tierra, y esa contaminación del planeta Tierra
destroza el medio ambiente y los países pobres tenemos que
soportarlos", denunció el mandatario.
Venezuela, Estados Unidos, Perú, Argentina, Chile, Cuba,
Francia y España han enviado ayuda para socorrer a las
víctimas de los diluvios.
AFP