Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 23, febrero de 2007
 
 

 
Asamblea Constituyente entra en materia tras gastar siete meses en el reglamento   

 

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La Asamblea Constituyente empezará a redactar una nueva Carta Magna el próximo lunes en medio de dudas sobre su capacidad para terminarla, ya que consumió en su reglamento de debates siete de los doce meses que tiene para deliberar.

Superado el Carnaval, los asambleístas están convocados para entrar finalmente en materia constitucional, después de que el presidente Evo Morales aceptara que los artículos de la nueva ley básica deben aprobarse por dos tercios de los votos.

Desde el 6 de agosto pasado, Morales intentó que los artículos se aprobasen con sólo la mitad más uno de los votos, obviando los dos tercios prescritos en la Constitución actual y en la ley de convocatoria de la Asamblea que él mismo promulgó un hace un año.

El MAS alcanzó el 50,7 por ciento de los votos en las elecciones de julio de 2006, con lo que conquistó 137 de los 255 escaños de la Asamblea, y con varios grupos aliados suma 152, pero para los dos tercios requiere 170.

La oposición acusó a Morales de querer imponer el proyecto del medio país que representa, el de un MAS nacionalista, indigenista y de izquierda radical, ignorando las opiniones de la otra media Bolivia.

El vicepresidente Álvaro García Linera lo resumió así: "Nuestro temor era que se impusieran las fuerzas que no quieren la Asamblea y quieren que fracase.

Por su parte, la oposición democrática temía que el MAS avasallara la Asamblea y no tomáramos en cuenta a las minorías. Dos temores legítimos".

Pero cuando la Asamblea parecía abocada al fracaso, el 14 de este mes el MAS y la oposición parieron un acuerdo para que los artículos de la Constitución se aprueben por dos tercios, con una salvedad: los asuntos sobre los que no haya consenso serán sometidos a referendo popular.

Esa solución salomónica, sin embargo, no está detallada en el acuerdo. Tiene vacíos constitucionales, legales, políticos y de ejecución en la práctica. Y puede originar más trifulcas en los próximos meses.

Pero la mesa directiva de la Asamblea parece dispuesta a pisar el acelerador y borrar la imagen de ineficacia que se granjeó el foro desde agosto.

La presidenta de la Constituyente, Silvia Lazarte, advirtió que las sesiones se reanudarán este lunes, que todos sus colegas deben estar presentes, "como soldados", y que la semana previa fue para trabajar "y no para estar todos los días de Carnaval".

También anunció que las comisiones encargadas de los diferentes capítulos constitucionales los redactarán durante lo que queda de febrero, marzo y abril.

Luego, la plenaria de la Asamblea tendrá del 1 de mayo al 15 de junio para votar los artículos.

Como a la última sesión, ya en medio del estruendo del Carnaval, sólo acudieron 140 de los 255 asambleístas, Lazarte empezó a aplicar el reñido reglamento: se descuentan 350 bolivianos (43 dólares) por cada falta no justificada.

Una Comisión de Concertación, a la que irán los artículos que no tengan dos tercios en la plenaria, tendrá 17 días hábiles para resolverlos, entre junio y julio.

Al final la nueva carta magna deberá ser aprobada antes del 25 de julio, su entrega oficial se espera entre el 26 de julio y el 6 de agosto y el pueblo debe ratificarlo en referendo.

Se ignora si la consulta popular acordada el pasado día 14 para resolver los disensos será antes o en la misma fecha que el referendo final.



EFE

 

 

 




 
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