Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 23, febrero de 2007
 
 

 

Beni a merced del desastre



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Debido a lo caudaloso de sus ríos, que son tantos e indomables, las inundaciones que se registran en territorios del departamento Beni resultan doblemente dramáticas respecto de cualesquiera otras que se dan en tierras de esta nuestra América del Sur.
Beni, casi en la totalidad de su territorio, es una cálida e inmensa llanura que carece de defensivos naturales y en que las aguas de las inundaciones se esparcen rápidamente sin dar un mínimo margen de tiempo para poner a buen recaudo, cuando menos lo más preciado, vale decir, la vida de las personas.
Por esa virtual indefensión en que se encuentra el territorio beniano surcado por algunos de los más caudalosos ríos de nuestro sud continente, las inundaciones allí no sólo que conllevan la fuerza para la devastación total, sino que además arrastran una terrible e inapelable sentencia de muerte.
En la heroica vida de los benianos, tanto de sus ciudades como del campo, ya están inscritas tragedias varias causadas por las inundaciones, por los embates irrefrenables de sus colosales ríos. Y ahora, en este tiempo en que nuestra preocupación ha estado embargada, y lo está todavía,  por el mismo fenómeno de las inundaciones, pero ocurridas en territorio de Santa Cruz de la Sierra, nos llega el clamor desesperado y lacerante de nuestros hermanos benianos. Tal como era de esperar, y de acuerdo con las noticias que nos llegan de la tierra de leyenda, la situación allí es espantosa. Las aguas descontroladas están cubriéndolo todo, las pérdidas materiales se han vuelto incalculables y, seguramente, no tardarán en conocerse abrumadores guarismos de vidas truncadas para siempre en medio de la que será, a todas luces, una batalla terriblemente desigual.
Nuestro Oriente fecundo y generoso está sufriendo la que sin duda es una de las mayores desgracias de los últimos cincuenta años. Las desgracias empezaron a manifestarse en tierras grigotanas y ahora se ensañan contra la Moxitania de tan legítimos y genuinos abolengos de trabajo y de sacrificio.
El Gobierno nacional, en esta hora dramática que afecta a algo así como a la mitad del territorio patrio, está en el inexcusable deber de hacer lo posible e incluso lo imposible, para atenuar mínimamente la situación de tragedia que de manera cruda se ha planteado. Ha muerto gente hermana y no es remota la posibilidad de que muera más todavía. Se han malogrado frutos que eran producto de infinitos sacrificios y de extraordinarias privaciones. Y es sólo al Gobierno nacional a quien le corresponde proveer cuando menos lo elemental, para conseguir que la pesada carga que Santa Cruz de la Sierra y Beni se han echado encima, no termine matando a todos, ahora por indiferencia de quienes conducen nuestros destinos.
La palabra y la acción corresponden a los poderes del Estado.


The president’s day
Oso Molino * ®® Sonría ‘Plis’

Washington DC. Me encontré con un país que está en las mismas que Bolivia. El día que llegué se suspendieron las actividades escolares, las oficinas públicas estaban cerradas, muchas carreteras bloqueadas, aeropuertos con vuelos cancelados. Igual que en Bolivia. La diferencia es que acá el motivo es la tormenta de nieve y allá Evo and sus boys.
El lunes estuvimos en la Casa Blanca, rodeados de negros y latinos indocumentados. Era The President’s Day, es decir el día del presidente. En eso los aventajamos de lejos.
Acá en Estados Unidos hay un día para el presidente. Para Evo hay 365 días. Todos los días se lo agasaja, se le hacen fiestas, juega fútbol, habla, habla y habla. Viaja, viaja y viaja. Lo llenan de mixtura, de flores y de serpentinas. Acá es un solo día. Claro que el de acá es muy chinchi.
Hay gente que está muy enojada porque no le devuelve a sus hijos que fueron un día tras armas químicas a Irak y no vuelven aún, pese a que ya lo colgaron a Sadam Hussein.
En Bolivia lo aman porque, pese a que no hay nevada, muchas cosas están congeladas. La Constituyente no ha caminado ni un corcho porque él mete su lesionada nariz en todo. No se hacen los contratos petroleros porque puso a un agente político, antes que un experto en la materia. Por eso la mayoría absoluta dice ¡Evo te queremos! porque quieren quedarse como estuvieron siempre, jodidos pero contentos. Con que haya fiesta es suficiente. Para qué progresar, para qué entrar al mundo globalizado, si igual hay chicha y cerveza al alcance de todas las tripas abiertas de nuestro país.
Acá se le rinde tributo al Presidente un solo día al año, pese a que trabaja mucho el Jorgito. Son unos ingratos, tienen que aprender de nosotros, de nuestro país que sin un agasajo a Evo por día, deja de ser Bolivia.
En Washington muchos senadores norteamericanos dijeron estar muy tristes porque Evo no deja asi nomás ingresar a ciudadanos americanos que piensan hacer una huelga de hambre, crucificarse y bloquear la Pensylvania Avenue si persiste el castigo de que no los dejemos entrar al país.
Otros dicen que les parece bien sacar visa, pero que el consulado boliviano en esta city es una shit o algo parecido, que no sé qué quiere decir.
Bueno, les enviaré otro despacho. De momento quiero expresar la felicidad de vivir en una tierra de sol. Aquí estuve 2 minutos en una esquina y me volví un bloque de hielo. Muera el frío, autonomía carajo.

* Corresponssal en la Casa Blanca, lugar al cual asistió a hacerle a unos drinks en homenaje al Presidente made in USA.
* osomier@hotmail.com

 




 
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