Varias decenas de miles de personas comenzaron a
manifestarse el sábado contra la ampliación de una base
estadounidense en Vicenza, en el norte de Italia, constató
un periodista de la AFP.
"No a las bases", "Estados Unidos, no, gracias", "Las bases,
en su casa", eran algunos de los eslóganes inscritos en las
banderolas que agitaban los participantes de la marcha,
vigilada de cerca por un fuerte dispositivo policial.
Se esperaba la presencia de unos 50.000 manifestantes,
reunidos por comunistas, ecologistas y pacifistas, en esta
ciudad de 100.000 habitantes.
El primer ministro italiano, Romano Prodi, instó a los
participantes a abstenerse de cualquier forma de violencia.
Prodi autorizó el mes pasado la ampliación de la base, pese
al desacuerdo del ala radical de su coalición gubernamental
encabezada por los comunistas y los Verdes.
Ningún ministro ni secretario de Estado perteneciente a esos
partidos acudió sin embargo a la protesta de Vicenza, tras
ser advertidos por Prodi de que "uno no se manifiesta contra
sí mismo".
Unos 1.500 policías fueron movilizados para evitar cualquier
incidente durante la marcha.
La base es una de las siete que Estados Unidos tiene
instalada en Italia y actualmente acoge a 2.750 soldados de
la 173ª brigada aerotransportada.
El objetivo de Washington es doblar su superficie para
albergar al resto de efectivos de ese grupo, que se
encuentran en Alemania y suman un total de 1.800. El
proyecto tiene un coste de 500 millones de euros.
AFP