Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Viernes 16, febrero de 2007
 
 

 
 Italia abre el primer juicio contra agentes de la CIA por secuestro ilegal

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La justicia italiana decidió este viernes abrir el primer juicio contra 26 agentes de la CIA estadounidense y el ex jefe del servicio secreto militar italiano por el secuestro ilegal en febrero del 2003 de un imán egipcio sospechoso de terrorismo.

La jueza para las audiencias preliminares de Milán (norte de Italia), Caterina Interlandi, decidió que existían suficientes elementos para procesar en rebeldía a los agentes estadounidenses.

La jueza estableció igualmente que el ex general Nicoló Pollari, ex jefe del servicio de inteligencia militar italiano (SISMI) deberá comparecer ante el tribunal por estar involucrado en el secuestro ilegal del religioso.

El ex imán Abu Omar, de nacionalidad egipcia, cuyo nombre real es Nasr Osama Mostafa Hassam, de 44 años, fue secuestrado en una calle de Milán el 17 de febrero de 2003 y trasladado por la CIA a una prisión de El Cairo, en Egipto, de la que fue liberado tras casi cuatro años de reclusión.

Entre los 26 agentes estadounidenses acusados figura Robert Seldom Lady, cónsul entonces en Milán y jefe de la CIA en Italia, cuyos movimientos fueron reconstruidos por la fiscalía sin problema, siguiendo la pista de los teléfonos móviles que utilizaron.

El caso está siendo estudiado por el Consejo de Europa y en particular por el parlamentario Dick Marty, que denunció los vuelos secretos de la CIA.

Además del jefe del SISMI, el número dos del servicio, Mario Mancini, es jefe del contraespionaje se encuentran entre las personas implicadas.

El religioso egipcio estaba siendo investigado por terrorismo internacional y por pertenecer a una célula extremista islámica tras los atentados en Estados Unidos de septiembre de 2001.

El imán fue conducido por los agentes secretos a la base militar estadounidense de Aviano, en el norte de Italia, donde fue interrogado durante varias horas, golpeado y luego enviado en un vuelo ilegal a El Cairo, donde Omar sostiene que fue torturado.

Se trata de la primera vez que un número tan alto de agentes de la CIA será procesado en rebeldía en Italia.

En total 35 personas serán juzgadas, entre ellas 32 por secuestro y 3 por complicidad.
La primera audiencia del juicio fue fijada para el 8 de junio.

El general Pollari, de 63 años, siempre ha negado estar al corriente de la operación de secuestro y a menudo se ha parapetado tras el secreto de Estado cuando ha sido interrogado por los jueces o los diputados de la comisión parlamentaria de investigación constituida especialmente para aclarar este asunto.

Las confesiones de varios funcionarios del SISMI revelaron una colaboración activa del servicio con un comando de la CIA en el secuestro del imán, algo que el ex presidente italiano Silvio Berlusconi y Nicoló Pollari siempre han desmentido.

El juicio en rebeldía, como permite la ley italiana, puede tensionar ulteriormente las relaciones entre el gobierno italiano de centro izquierda y Estados Unidos, las cuales atraviesan un momento delicado por fricciones en el campo de la política exterior.

Ni el gobierno de Silvio Berlusconi ni el de Romano Prodi han querido solicitar a Washington la extradición a Italia de los 26 agentes de la CIA que participaron en el secuestro a pesar de que ya son objeto de un mandato de detención europeo.

Los vuelos secretos de la CIA en territorio europeo suscitaron una ola de indignación en varios países del viejo continente.

El mayor obstáculo para proseguir el juicio es el recurso presentado ante la Corte Constitucional por el actual jefe de Gobierno, Romano Prodi, quien argumentó que varios puntos del sumario vulneraban el secreto de Estado y que la fiscalía había violado sus derechos al escuchar las llamadas teléfonicas de agentes secretos italianos.

La Corte deberá fallar en varias semanas y si el recurso es aceptado el juicio tendrá que ser aplazado.
Uno de los testimonios claves del juicio podría ser el de la propia víctima, Abu Omar, quien podría regresar a Milán para testificar, aunque permanece en libertad vigilada y no puede abandonar Egipto.

El ex imán anunció que tenía la intención de presentar una demanada civil contra Silvio Berlusconi, reclamando una indemnización de 10 millones de euros por haber permitido a la CIA de capturarlo.



AFP

 

 




 
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