El gobierno declaró hoy alerta máxima y la movilización de
tropas militares para paliar los efectos de "El Niño" que
desde hace dos meses golpea a ocho de las nueve provincias
de este país y dejó 35 muertos y más de 50.000 damnificados.
"Se ha declarado alerta máxima. Las Fuerzas Armadas desde
hoy están movilizadas. Todas las unidades de las Fuerzas
Armadas en todo el territorio nacional están a disposición
de (la estatal oficina de) Defensa Civil", afirmó hoy el
ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana.
Todos los vehículos del Ejército, los aviones de la Fuerza
Aérea y las embarcaciones de la Fuerza Naval pasarán a
disposición de los equipos de emergencia y rescate.
La decisión -acotó- ha sido tomada en reunión del Gabinete
de Ministros, presidida por el presidente Evo Morales, ante
las inundaciones que afectan las regiones de Santa Cruz
y Beni, las lluvias en Cochabamba, Chuquisaca y Tarija
y las heladas y granizadas en las provincias occidentales de
La Paz, Oruro y Potosí .
El Gabinete también se declaró en "estado de emergencia
permanente" y desplazó a sus miembros a todos los
departamentos, incluido Pando, que soporta aguaceros menos
tenaces.
El gobierno de Morales dispuso el desembolso de 15 millones
de dólares para ayudar a municipios que sufren los embates
de los temporales y la compra de dos a tres helicópteros de
emergencia que podrían ser los rusos MI-17, los americanos
Chinook o los Superpuma franceses, complementó Quintana.
El temporal ha dejado en los dos últimos dos meses 35
fallecidos y 52.687 damnificados, principalmente por
inundaciones y deslaves, confirmó el portavoz de Gobierno,
Álex Contreras, y afectados a ocho de los nueve departamento
del país.
Las rutas neurálgicas entre Santa Cruz y el occidente
boliviano están seriamente dañadas y un camino vital está
cortado por lluvias que han destruido trechos de la
plataforma y ha obligado a un trabajo permanente de
rehabilitación, aunque aún inútil, informó en un comunicado
al estatal Administradora Boliviana de Caminos.
Santa Cruz también sufre el corte de una ruta importante que
la conecta con el norte argentino, en la zona de
Villamontes, que ha interrumpido temporalmente el tránsito
de pasajeros y carga.
Las inclemencias del tiempo han motivado que los gobiernos
de Estados Unidos otorguen 500.000 dólares en vituallas y
España unos 100.000 en materiales para paliar las angustias
de familias damnificadas, principalmente en poblados del
oriente amazónico afectados por inundaciones.
El presidente argentino Néstor Kirchner ordenó en la víspera
el envío de un cargamento de frazadas, carpas y pastillas
para potabilizar más de un millón de litros de agua con
destino a Santa Cruz.
Venezuela también ha enviado un avión carguero con toneladas
de alimentos.
AFP