Una mujer surcoreana cantó
unas 1.000 canciones en un bar de karaoke durante casi 60
horas para obtener un récord mundial antes de desplomarse en
el suelo el Día de San Valentín.
Kim Seok-ok, de 52 años, dijo que realizó la proeza para
animar a su marido enfermo y dar esperanzas a quienes viven
con familiares convalecientes.
Kim tomó el micrófono en un bar de karaoke el lunes y, salvo
durante un descanso de cinco minutos cada hora, no lo soltó
durante 59 horas y 48 minutos, 36 minutos más que el
anterior récord, en poder de un alemán.
"La vida puede ser dolorosa, pero hay que hacerle frente",
dijo Kim después. "Quiero que la gente viva esperanzada,
como yo", añadió.
"Quería enviar el mensaje, para quienes viven con enfermos
en la familia, que si vives con alegría y sin
desmoralizarte, les darás una fuerza inmensa", afirmó.
Kim cantó todo el tiempo de pie, pese a las reglas que le
permitían permanecer sentada mientras cantaba, diciendo que
los cantantes auténticos estaban parados.
Su marido, de 45 años, tiene un tumor cerebral.
REUTERS