El fotógrafo italiano Gabriele Torsello, secuestrado en Afganistán
el 12 de octubre, fue liberado el viernes, anunció la Organización no
Gubernamental Emergency, activa en Afganistán, en un comunicado transmitido
a la AFP.
Torsello fue liberado a las 09H00 GMT (13H30 en Afganistán), según esta
ONG, uno de cuyos empleados lo recogió en la ruta de Kandahar, de acuerdo
con las indicaciones que dieron por teléfono sus captores.
Este fotógrafo independiente de 36 años fue entregado "a las autoridades
italianas" por Emergency, según el comunicado.
"Estoy bien. Los abrazo a todos. Nos vemos en Alessano (donde vive su
familia), espero poder llegar rápido a allá", declaró el reportero en la
primera conversación con los miembros de su familia.
El ministro de Relaciones Exteriores italiano, Massimo D'Alema, envió
inmediatamente un "particular" mensaje de agradecimiento a los servicios de
inteligencia militar italianos (Sismi) por el papel que desempeñaron en el
caso.
"Cumplieron un papel extraordinario y decisivo", declaró por su parte el
embajador italiano en Afganistán, Ettore Sequi, contactado telefónicamente
por la prensa italiana.
Para liberar al reportero, los secuestradores habían exigido primero el
regreso a Afganistán de Abdul Rahman, un afgano convertido al cristianismo
refugiado en Italia, sobre el que pesa la pena de muerte por apostasía según
la ley islámica, y luego el retiro de los soldados italianos de Afganistán.
Pese al ultimátum fijado para el 22 de octubre, los raptores no
cumplieron sus amenazas, lo que permitió intensificar las negociaciones.
El jueves, el fotógrafo, que se había convertido al Islam hace varios
años, se comunicó tras varias días de silencio con el hospital de Emergency
para tranquilizar a sus familiares sobre sus condiciones.
Según fuentes de prensa italianas, Torsello está siendo trasladado a la
sede de la embajada de Italia en Kabul y deberá viajar en poco tiempo a
Italia.
El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, manifestó su
"satisfacción y alegría por la positiva conclusión" del secuestro, que
"había suscitado viva emoción en el país".
Asimismo, el jefe de gobierno italiano Romano Prodi, se felicitó por la
liberación del reportero, quien permaneció 23 días secuestrado.
"Un agradecimiento particular al ministerio de Relaciones Exteriores, de
Defensa y a todos aquellos que en estos largos días contribuyeron
concretamente para liberar a Torsello y entregarlo sano y salvo a sus
familiares y a su trabajo", escribió Prodi.
Por el momento no se sabe si las autoridades italianas pagaron dinero por
la liberación del fotógrafo ni si los secuestradores pertenecían a alguna
organización política o si se trataba de delincuencia común.
El fotógrafo italiano, que ha realizado varios libros de fotografía sobre
las condiciones de vida en Afganistán, se encontraba en la provincia de
Helmand, al sur de Afganistán, entre las más peligrosas del país.
AFP