Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 29, octubre de 2006
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Parvanov se convierte en el primer presidente búlgaro reelegido desde 1989
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El presidente búlgaro, Georgy Parvanov, se convirtió el domingo en el primer jefe de Estado de Bulgaria reelegido para un segundo mandato desde la caída del comunismo en 1989 y liderará su país en su entrada en la Unión Europea (UE), el 1 de enero de 2007.

El presidente saliente revalidó su cargo tras vencer el domingo, con el 73% de los votos, según los primeros resultados oficiales del comité electoral central, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales búlgaras al candidato ultranacionalista, Volen Siderov, que obtuvo el 26,5% de los sufragios.

Parvanov, de 49 años, es un ex comunista reconvertido al europeísmo que intenta hacer olvidar su tendencia política para ser considerado el presidente de todos los búlgaros.

Así, aunque en el verano de 2005 participó activamente en la formación del gobierno de coalición que dirigen los socialistas, el presidente desea situarse por encima de partidos políticos y lanzó su candidatura a la reelección como independiente.

Procedente de una familia modesta, este historiador de formación, de aspecto joven, que habla con voz calmada y pausada, fue elegido en diciembre de 1996 para dirigir el Partido Socialista de Bulgaria (PSB, ex comunista) cuando la formación estaba entre la espada y la pared por haber sumido a Bulgaria en una grave crisis económica.

Las manifestaciones y las huelgas diarias obligaron entonces a los ex comunistas a convocar elecciones legislativas anticipadas en 1997.

Cuatro años más tarde se convertía en el sorprendente vencedor de las elecciones presidenciales.

Por el contrario, en 2006 era el favorito indiscutible para la reelección gracias al apoyo de los tres partidos que integran la coalición de gobierno: los socialistas, los liberales y el Partido de la Minoría Turca (MDL).

Además, la consecución del objetivo nacional prioritario, la integración de Bulgaria en la Unión Europea, favoreció ampliamente su campaña.

Así, en la primera vuelta, celebrada el 22 de octubre, consiguió el 64% de los votos, frente al 21,5% de Siderov; por primera vez desde 1989, el candidato de la derecha, Nedelcho Beronov, quedaba fuera de la segunda vuelta.

Parvanov, acusado por los ultranacionalistas de atraerse los votos de los búlgaros de origen turco, afirma que Bulgaria "necesita un patriotismo que una, en lugar de dividir la nación".

Antes de la guerra en Irak en 2003, Parvanov tomó partido por Francia, Alemania y Rusia, mientras el gobierno de centro derecha apoyaba a Estados Unidos aprovechando que Bulgaria era miembro del Consejo de Seguridad de la ONU en ese momento.

Con todo, aceptó el envío a Irak de un contingente búlgaro --hoy retirado, salvo 154 soldados en misión humanitaria-- y, en tanto que comandante supremo del ejército, recibió los féretros de los 10 militares búlgaros caídos en ese país.

También justificó ante la opinión pública el acuerdo firmado este año con Estados Unidos para establecer tres bases estadounidenses en el país.

Desde su llegada al poder, Parvanov ha contribuido a retomar las relaciones con Rusia, gravemente deterioradas tras la caída del comunismo en 1989, aunque sostiene que la Unión Europea es "una prioridad".

Tolerante, este ex comunista cohabitó durante tres años y medio con un primer ministro de centro derecha, el ex rey Simeón de Sajonia-Coburgo-Gotha, que ganó las elecciones en 2001 tras volver del exilio.

Esta casado con una una historiadora, Zorka, y tiene dos hijos.

 

AFP