El primer ministro británico, Tony Blair, se
mostró hoy partidario de emprender "cualquier acción que sea necesaria" para
impedir que Irán pueda utilizar su polémico programa nuclear para fabricar
armas atómicas.
En su comparecencia semanal ante la Cámara de los Comunes, Blair afirmó
que el Reino Unido trabaja estrechamente con el Consejo de Seguridad de la
ONU para lograr una "resolución adecuada y vinculante" que obligue a Teherán
a abandonar su ambición nuclear.
El primer ministro expresó su disposición a ayudar al régimen de los
ayatolás a impulsar un programa que persiga fines civiles, pero subrayó su
oposición a que Irán "adquiera material destinado al desarrollo de una
capacidad de armas nucleares".
"Eso (la fabricación de armas atómicas) sería una violación de todos sus
obligaciones internacionales. Es importante que adoptemos cualquier acción
que sea necesaria para impedir que eso suceda", precisó el jefe del
Gobierno.
Estados Unidos y la Unión Europea (UE) sospechan que Teherán tiene
intenciones militares con su programa nuclear, aunque la República Islámica
asegura que sus objetivos son sólo pacíficos, como la generación de energía
eléctrica.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU exige el cese de las
controvertidas actividades nucleares bajo la amenaza de sanciones.
Una resolución del Consejo de Seguridad aprobada el pasado 31 de julio
instó al régimen de Teherán a suspender el enriquecimiento de uranio
-necesario para la producción de una bomba atómica- antes del 31 de agosto o
hacer frente a sanciones.
Sin embargo, Teherán incumplió esa resolución, de ahí que el Consejo de
Seguridad estudie ahora los próximos pasos que se deben seguir para resolver
el contencioso.
Tampoco ha dado frutos, hasta la fecha, la oferta de incentivos de los cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad (EEUU, Rusia, China, Reino
Unido y Francia) y Alemania hecha a Irán a cambio del cese del
enriquecimiento de uranio.
EFE