La sudáfricana Charlize Theron volverá a protagonizar una cinta con
suficiente carga dramática en "The Battle in Seattle", un filme
independiente que busca revivir los distintos ángulos de la dramática
reunión de la OMC en 1999 que provocó ira en los antiglobalizadores.
La actriz de 31 años compartirá cartel con Andre Benjamin (aka rapper
Andre 3000), Martin Henderson, Woody Harrelson y Ray Liotta, en esta
producción de al menos 10 millones de dólares que pretende ser la ópera
prima del actor irlandés Stuart Townsend, de 33 años, informó el martes
Variety.
Al mejor estilo de "Crash", la Mejor Película de 2005 según los Oscar, la
cinta se propone entrelazar historias para mostrar las diferentes acciones
que se sucedieron en Seattle (noroeste de Estados Unidos) en 1999 cuando una
reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) terminó en disturbios.
La cinta pretende abordar el ángulo político, policial, de los líderes
que asistían a la reunión, los manifestantes y los habitantes del lugar,
según Variety, referencia obligada de la industria del cine en Hollywood.
"The Battle in Seattle" será producida por Insight Film Studios, una
empresa de Vancouver, en conjunto con Proud Mary Entertainment en Los
Angeles. La compañía Endeavor, quien colaborará con el financimiento de la
obra, venderá los derechos en Norteamérica.
Por el momento se desconoce el papel que encarnará Theron, ganadora de un
Oscar por interpretar a la asesina en serie Aileen Wuornos en "Monster"
(2003) y nominada en 2006 a Mejor Actriz por la interpretación de una mujer
minera luchadora en "North Country".
La reunión de cinco días de la OMC en Seattle en 1999 marcó un antes y un
después en asuntos de seguridad de estas conferencias, dado que decenas de
miles de manifestantes tomaron las calles y se enfrentaron violentamente con
la policía, lo que llevó a las autoridades a enviar a la Guardia Nacional al
lugar.
Desde entonces estas reuniones y otras de los más prominentes líderes
mundiales se desarrollan en lugares remotos y bajo medidas de seguridad
draconianas con el fin de evitar el arribo de los grupos contra la
globalización.
AFP