Los Cancilleres y ministros de Defensa de Chile y Perú se reunirán
este miércoles en Santiago en una nueva cita del llamado mecanismo "2+2", en
la que ambos países esperan avanzar en la homologación de sus gastos en
Defensa y en la creación de una fuerza combinada para operaciones de paz.
Será el segundo encuentro de este tipo entre Chile y Perú, interpretado
como un potente gesto de acercamiento para cerrar un reciente ciclo marcado
por tensiones diplomáticas.
De parte de Chile participarán el canciller Alejandro Foxley y la
ministra de Defensa Viviane Blanlot, mientras que por Perú lo harán el
ministro de Relaciones Exteriores José García Belaúnde y el titular de la
cartera de Defensa, Alan Wagner.
En la reunión, las delegaciones abordarán cuatro puntos definidos ya por
los respectivos gobiernos: "Operaciones de mantenimiento de paz",
"Aplicación de instrumentos hemisféricos de Seguridad y Defensa",
"Relaciones entre las Fuerzas Armadas de ambos países" y "Homologación de
los gastos de Defensa".
No está previsto sin embargo que los ministros aborden uno de los últimos
conflictos bilaterales, que estalló a mediados del año pasado cuando el
Gobierno peruano planteó una revisión de los límites marítimos, un asunto
que Chile considera zanjado desde hace más de 50 años.
Dentro de los temas de la agenda el que se vislumbra como el más complejo
es la homologación de los gastos militares de los dos países.
En un comunicado, el Ministerio de Defensa chileno informó que durante el
encuentro del "2+2" se entregará una propuesta destinada a crear "un grupo
de trabajo para la homologación de la información de gastos de defensa sobre
la base de los términos de referencia ya aceptados" por Chile y Perú.
El tema es complejo ya que las autoridades peruanas han acusado
reiteradamente a Chile de realizar compras de armamento que alteran el
equilibrio regional, un hecho desmentido por el Gobierno chileno que definió
sus nuevas adquisiciones como parte de un proceso de "renovación de material
bélico obsoleto".
Chile cuenta con un fondo especial para la compra de armas y pertrechos
proveniente de las ventas del cobre, que sólo este año aportarán unos 1.200
millones de dólares.
Ese financiamiento ha determinado que Chile sea uno de los países que
destina mayores recursos a la Defensa en la región, con un gasto que en 2005
alcanzó al 3,54% del Producto Interno Bruto (PIB), según la Red de Seguridad
y Defensa de América Latina (Redsal).
Para la homologación de gastos militares existe un precedente, en el
estudio que Chile y Argentina encargaron a la Cepal (Comisión Económica para
América Latina), a fin de aplicar una metodología similar en su
cuantificación.
En la reunión de este miércoles los gobiernos de Chile y Perú esperan
además iniciar los estudios para constituir una fuerza combinada para
operaciones de paz bajo el mandato de las Naciones Unidas.
El proyecto incluye la conformación de un Estado Mayor Conjunto
Binacional y una eventual coordinación de acciones humanitarias en Haití,
donde ambos países mantiene tropas desplegadas.
En cuanto a la "Aplicación de instrumentos hemisféricos de Seguridad y
Defensa", Chile y Perú planean revisar los mecanismos vigentes para detectar
acciones de terrorismo, narcotráfico y tráfico de armas.
Los ministros buscarán también "fortalecer lo relativo a operaciones
combinadas de mayor complejidad entre las marinas de ambos países a fin de
incrementar el nivel de interoperatividad", de acuerdo a la nota del
Ministerio de Defensa chileno.
El nuevo impulso a las relaciones bilaterales fue definido como una
prioridad tanto por el Gobierno de la presidenta chilena Michelle Bachelet
como por el de su homólogo peruano Alan García, que intentan dejar atrás las
fricciones vividas en las anteriores administraciones de ambas naciones.
Michelle Bachelet, de las filas del Partido Socialista, asumió el pasado
11 de marzo, mientras el socialdemócrata Alan García lo hizo el pasado 28 de
julio.
AFP