El humilde equipo de Tupy,del Estado de Minas Gerais, sepultó hoy
su efímero sueño de tener en su plantel a uno de los más grandes artilleros
de la historia del fútbol brasileño, el veterano delantero Romario.
El fichaje del jugador de 40 años para actuar en unos pocos partidos
válidos por la Copa Minas se enfrentó con el veto de la Confederación
Brasileña de Fútbol (CBF).
Hasta septiembre, Romario, quien cumpliráá41 años el 29 de enero, actuaba
por el equipo estadounidense de Miami FC. Tras el término del contrato el
jugador se prepara para trasladarse a un club australiano, el Adelaide
United.
El delantero pretendía aprovechar el período de "vacaciones" de que
dispone hasta el inicio de su temporada en Australia para actuar por el Tupy
e intentar así acercarse a la meta de marcar mil goles a lo largo de su
carrera.
Según las cuentas del delantero, faltan solamente 16 tantos para alcanzar
la marca histórica, pero la CBF no avala esos cálculos, y sólo reconoce 588
goles, ya que no incluye los tantos anotados por el jugador en equipos
infantiles.
De todas formas, el sueño de Romario de acercarse a su objetivo se
enfrentó con el veto de la CBF, que anoche, sin aludir directamente a su
aso, recordó que expiró el 31 de agosto el plazo para que los clubes
brasileños registren el fichaje de jugadores que actuaban en el exterior.
"Nos entusiasmamos ante la posibilidad de tener a un jugador como Romario
e ignoramos las cuestiones burocráticas. Le propondremos jugar por nuestro
club el Campeonato de Minas Gerais de 2007", dijo hoy el ex jugador Alemao,
uno de los dirigentes del Tupy.
En entrevista a una emisora radial de Minas Gerais, Alemao admitió que el
gerente general del club, Antonio Braga, fue "precipitado" al anunciar el
fichaje del jugador.
DPA