La Cooperativa Rural de Electrificación (CRE) comenzó a instalar el sistema
eléctrico subterráneo en las viviendas ubicadas en los alrededores de la plaza
principal, con lo que culminará la primera etapa del proyecto de ‘enterrar’ los
cables en el Casco Viejo, que se iniciaron en 2004.
El subgerente de Redes de Distribución de la CRE, Ángel Ordóñez, informó de que
el proyecto contempla la implantación del sistema subterráneo en 24 manzanas del
centro de la ciudad. Hace dos años la cooperativa inició el entierro de los
cables en la Manzana Uno y las calles adyacentes, cuando la municipalidad
reconstruyó la plaza 24 de Septiembre. Sin embargo, los vecinos no habían sido
conectados a la red para no perjudicar los otros servicios, como el de TV por
cable, alumbrado público y semaforización, que utilizan los postes de CRE.
Según Ordónez, con la instalación de la red subterránea necesariamente se tiene
que eliminar la red aérea que, a su vez, implica el retiro de los postes.
En la CRE consideran que se concedió el tiempo prudente (dos años) como para que
las empresas e instituciones adecuen su sistema, por lo que prevé que el trabajo
de retiro de postes lo realizarán dentro de 20 días. Anunciaron que enviarán
nuevas comunicaciones para que esas entidades tomen sus previsiones.
Con relación a la segunda y tercera etapa del proyecto, la cooperativa aún no
tiene fecha de inicio porque espera que la municipalidad consensúe el proyecto
con los vecinos y asuma parte del costo de la instalación como ha sucedido en
otras ciudades del exterior, donde también se hizo el cambio de sistema.
Al respecto, el presidente del Concejo, Óscar Vargas, lamentó que el proyecto
sufra atrasos en su ejecución por falta de gestión municipal, pues, según él, ya
tiene la aprobación del Concejo. Adelantó que solicitará un informe a la
Alcaldía y pedirá que se agilice el proceso. En el Ejecutivo aún no han emitido
criterio sobre este asunto.
Datos del proyecto
- Ventajas. El costo de mantenimiento del sistema subterráneo es bajo con
relación a la red aérea. El riesgo de fallas eléctricas o de cortos
circuitos es mínimo, tomando en cuenta que los cables son entubados. Es el
sistema más adecuado en las zonas de alta densidad poblacional por la gran
demanda de energía.
- Tasa. Las casas que sean conectadas en la primera etapa no tendrán
variación en la tasa de consumo de energía eléctrica, ya que es un proyecto
experimental.
La CRE tampoco cobrará por la instalación. Los vecinos aplauden la
iniciativa de eliminar el cableado aéreo en el centro de la ciudad.
- Costo. En todo el proyecto se prevé una inversión de $us 2 millones,
informaron en la cooperativa.