Las tabaqueras, que en los últimos meses habían logrado defenderse
con éxito de demandas colectivas por los efectos del cigarrillo en la salud
de los fumadores, se enfrentan hoy a un nuevo desafío: el coste de los
productos "light".
Estos cigarrillos, con menor contenido en nicotina, comenzaron a venderse
en el año 1971 en momentos en que aumentaban las pruebas que vinculaban al
cigarrillo con serios problemas de salud.
Desde que aparecieron en el mercado han existido cerca de 65 variedades
distintas de este tipo de cigarrillo, y según los últimos datos disponibles
por la industria, del año 2002, copaban el 85 por ciento del mercado.
Un juez federal de Nueva York aceptó hoy calificar como una "demanda
colectiva" el caso presentado por un grupo de fumadores de cigarrillos "light"
y que demandan una compensación que podría superar los 100.000 millones y
llegar hasta los 200.000 millones de dólares.
El fallo de hoy del juez del distrito de Brooklyn, Jack Weinstein,
implica que la demanda puede ser suscrita por todos los fumadores de
cigarrillos "light" de EEUU, que podrían ser decenas de millones de
personas, independiente de los efectos que el fumar haya podido tener en su
salud.
Al contrario de otros casos el estudiado en el tribunal de Weinstein no
busca compensaciones por muertes o enfermedades.
El pago que se exige es por el simple hecho de que los consumidores
pagaron más de lo que hubieran estado dispuestos a pagar si hubiesen sabido
que los cigarrillos "light" eran igual de perjudiciales para la salud que
los regulares.
La demanda se presentó bajo las leyes contra el crimen organizado y la
corrupción, que establecen el pago de hasta tres veces el perjuicio
económico.
Los abogados demandantes explican que la idea es devolver el sobreprecio
pagado por los consumidores durante más de 30 años de consumo de cigarrillos
"light", algo que el mismo juez en el fallo reconoció como una tarea muy
compleja.
Sin embargo, este mecanismo legal evita una serie de problemas asociados
a otras demandas colectivas presentadas contra las firmas tabaqueras.
Generalmente los casos colectivos debían convencer al juez de que se
trataba de casos similares, algo muy difícil debido a que cada víctima fumó
por tiempo distinto y presentó enfermedades diversas.
Las compañías identificadas en la demanda son Philip Morris, R.J.
Reynolds, Brown & Williamson Tobacco, Lorillard Tobacco, British American
Tobacco y Liggett Group.
En los últimos meses varias firmas del sector habían anotado importantes
victorias legales como la del tribunal supremo de Illinois, que desestimó
una demanda que exigía el pago de 10.000 millones de dólares a los afectados
por el uso de los mismo cigarrillos "light".
A juicio de los analistas, las empresas no sólo se enfrentan a la
posibilidad de tener que pagar enormes compensaciones, sino que también a
que se limite la promoción o comercialización de los productos "light", que
son los grandes generadores de ingresos de la industria.
La noticia hacía caer hoy las acciones del sector, encabezadas por Altria,
matriz de Philip Morris, y cuyos títulos perdían 3,48 dólares a 78,84
dólares.
Los títulos de Reynolds perdían 1,44 dólares a 60,58 dólares, los de
Loews Corp (cuya filial tabaquera es Lorillard) bajaban 0,35 dólares a 37,65
dólares.
La demanda fue presentada inicialmente en el 2004 en nombre de Barbara
Schwab en contra de Philip Morris, y es secundada por otros siete afectados.
Philips Morris y Reynolds ya dijeron que apelarán al fallo y que esperan
retrasar el inicio del juicio, previsto inicialmente para la tercera semana
de enero próximo.
Expertos legales apuntan que el año pasado un tribunal de apelaciones de
Nueva York rechazó otra demanda colectiva aceptada por el mismo juez
presentada por otro grupo de fumadores.
EFE