El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, declaró hoy
que en su país existe gran interés por las elecciones del 5 de noviembre
próximo, y negó que eso signifique "intromisión" en los asuntos internos de
este país.
Trivelli se refirió a la visita realizada el fin de semana a Managua por
el congresista republicano Dan Burton, quien dijo ue un triunfo electoral
del ex mandatario sandinista Daniel Ortega (izquierda) o del Partido Liberal
Constitucionalista (PLC, derecha) pondría en riesgo las relaciones entre
Washington y Managua.
"Hay mucho interés de personas de mi gobierno, del Congreso y del sector
privado por visitar Nicaragua en esta época electoral, porque este proceso
es importante para Nicaragua, para la región y para Estados Unidos", dijo el
diplomático a periodistas.
Según Trivelli, ese interés obedece a que en Estados Unidos residen medio
millón de nicaragüenses que también están interesados en los resultados los
comicios presidenciales y legislativos.
"Estas cuestiones no representan intromisión", respondió al ser
consultado sobre los esfuerzos de la Casa Blanca por reunificar a los
partidos de derecha para evitar que Daniel Ortega, que gobernó de 1985 a
1990, retorne al poder.
El embajador afirmó que la visita de Burton, presidente del Subcomité de
Relaciones Internacionales del Hemisferio Occidental de la Cámara de
Representantes, no tenía como objetivo propiciar la unidad entre el PLC y la
disidente Alianza Liberal.
Dijo que Burton sólo quiso informarse sobre la campaña electoral y los
programas de las cinco agrupaciones participantes. "Cualquier reunificación
es un asunto de los partidos de Nicaragua", insistió.
El legislador republicano se reunió en Managua con los candidatos
presidenciales Eduardo Montealegre (liberal disidente), Edmundo Jarquín (sandinista
disidente) y con ex comandantes de la contra" antisandinista.
En rueda de prensa, Burton aludió al candidato sandinista, que puntea en
las encuestas de intención de voto, y dijo que "un tipo de gobierno como el
de Ortega o del pacto con Arnoldo Alemán (líder del PLC) podría poner en
peligro las relaciones con los vecinos".
"Es importante que el pueblo de Nicaragua sepa lo que podría suceder en
caso de que se regrese a un tipo de gobierno como el que hubo en los años
80".
Durante la revolución sandinista (1979-1990), Estados Unidos impuso un
embargo económico a Nicaragua y respaldó a más de 40.000 rebeldes "contras"
que intentaron derrocar al gobierno de Managua.
DPA