En su último discurso como primer ministro ante los sindicatos
británicos, Tony Blair defendió hoy la política de su gobierno en Irak y
Afganistán frente a las protestas que se escucharon en el anual Trade Union
Congress.
Blair dijo a los manifestantes que gritaban su desacuerdo en la sala que,
si bien tienen derecho a su opinión, sus protestas vienen como anillo al
dedo para los adversarios del gobierno laborista.
El primer ministro sufrió desde el inicio de su discurso interrupciones y
abucheos del público. En pancartas y a gritos, varios sindicalistas exigían
la retirada inmediata de las tropas británicas en Irak y Afganistán.
Blair respondió a los manifestantes: "Pueden tener en alto sus pancartas
con la exigencia de 'tropas fuera', pero la razón de que estén ahí es que
los gobiernos democráticos de Irak y Afganistán necesitan a nuestras tropas
para defender a sus pueblos de Al Qaida y los talibán".
Después de una dura lucha interna con su probable sucesor dentro del
laborismo, el secretario del Tesoro Gordon Brown, Blair anunció la semana
pasada que abandonaría la presidencia del partido y la jefatura de gobierno
dentro de los próximos doce meses.
DPA