El gobierno argentino rechazó enviar tropas para participar de las
fuerzas de paz de las Naciones Unidas al sur del Líbano en la frontera con
Israel, afirmó este miércoles a la AFP el vicecanciller, Roberto García
Moritán.
"Argentina no participará de las fuerzas de paz", se limitó a decir el
vicecanciller, tras la solicitud expresada por el secretario general de la
ONU, Kofi Annan.
De su lado, el embajador argentino ante la ONU, César Mayoral, precisó
que "fue una decisión al más alto nivel, una decisión a nivel presidencial,
del ministerio de Relaciones Exteriores", en declaraciones desde Nueva York
a la Radio 10 de Buenos Aires.
"Por ahora se evalúa que es mejor no participar de este primer
contingente" de tropas de la ONU en Medio Oriente, dijo Mayoral.
La resolución 1701 del Consejo de Seguridad, que llamó al cese de
hostilidades, dispuso el despliegue de una Fuerza Interina de Naciones
Unidas en Líbano (Finul) reforzada por 15.000 hombres (contra 2.000 en la
actualidad), en respaldo de los 15.000 soldados del ejército libanés
prometidos por Beirut, paralelamente al retiro del ejército israelí.
Argentina recibió el pedido formal de colaboración y participó de
reuniones sobre el armado de esa fuerza de cascos azules, pero finalmente el
Gobierno optó por no ser parte de esa misión.
La Cancillería emitió la noche del martes un comunicado para expresar la
satisfacción del Gobierno de Néstor Kirchner por el cese de las hostilidades
en la región.
En el parte indicó que Argentina "continuará trabajando juntamente con la
comunidad internacional para lograr una efectiva implementación de la
resolución adoptada".
La semana pasada, el Gobierno argentino envió más de dos toneladas de ayuda
humanitaria para las víctimas de los bombardeos israelíes en el sur de
Líbano.
Argentina colabora actualmente con más de 400 hombres en una fuerza de
paz en Chipre y con 560 uniformados en la misión desplegada en Haití, ambas
de Naciones Unidas.
Buenos Aires fue escenario de dos atentados antisemitas: contra la
embajada de Israel en 1992 y contra la Asociación Mutual Israelita Argentina
(AMIA) en 1994, con un saldo total de 107 muertos y unos 500 heridos.
Numerosos analistas relacionaron los ataques terroristas como una suerte
de represalia a la decisión del ex presidente Carlos Menem de envíar tropas
al Golfo Pérsico en 1991.
Israel y la comunidad judía acusan por los ataques al movimiento chiita
proiraní Hezbolá, contra el cual Israel lanzó la última ofensiva armada al
sur de Líbano.
AFP