La NASA ha iniciado los preparativos para su próxima misión a la Estación
Espacial Internacional (EEI), apenas un día después de que el éxito del
transbordador "Discovery" disipase las dudas sobre la posibilidad de que se
termine su construcción.
El "Discovery" descendió de entre una capa de nubes pero las expresiones
de júbilo en la NASA fueron escasas, en contraste con las advertencias de
que es mucho lo que queda por hacer Y es que la próxima misión, a cargo del
"Atlantis" tiene que realizarse a finales de agosto en el comienzo de una
carrera contra el tiempo que incluirá 15 viajes en los que participarán el "Discovery"
y el "Endeavour".
A ese programa se suma otra misión de uno de los tres transbordadores que
se realizaría para llevar a cabo reparaciones del telescopio espacial Hubble.
"Si se mantienen los transbordadores en operaciones, la construcción de
la EEI será terminada a tiempo para el 2010", manifestó a EFE John Logsdon,
director del Instituto para Políticas del Espacio de la Universidad George
Washington.
Logsdon afirmó que eso ocurrirá con la aportación de las naves rusas que
en los últimos dos años, ante la suspensión de las misiones de los
transbordadores, tuvieron que encargarse del reaprovisionamiento de
alimentos y equipos en la EEI.
Pero Logsdon insistió en que, pese al éxito del "Discovery", las próximas
misiones tendrán que realizarse con el máximo de medidas de seguridad.
"El transbordador sigue siendo un vehículo experimental tremendamente frágil
que hay que manejar con extremo cuidado", señaló.
Las tres naves serán retiradas el 2010, cinco años después del momento en
que las autoridades de la NASA habían anunciado que la EEI, una vez
terminada, podría ser admirada a simple vista por los seres humanos en su
desplazamiento a unos 400 kilómetros de altura de la Tierra.
La EEI es una empresa conjunta de la NASA, la Agencia Espacial Europea,
Rusia, Japón, Canadá y Brasil que debió haber concluido en 2005 a un costo
de unos 100.000 millones de dólares.
Las demoras en la construcción de la EEI fueron causadas en mayor medida
por tragedia del "Columbia", transbordador que se desintegró el 1 de febrero
de 2003 al regresar de una misión científica.
Ese accidente obligó a suspender las misiones de los transbordadores tras
confirmarse que un trozo de espuma aislante había perforado un sector de la
cabina del "Columbia".
Los vuelos se reanudaron en julio del año pasado pero un problema similar
sufrido por el "Discovery" obligó a suspenderlos nuevamente, lo que hizo
surgir dudas sobre la viabilidad de las naves y la construcción del complejo
en órbita.
Pero las dudas desaparecieron esta semana cuando el "Discovery" descendió
sin inconvenientes tras una misión de 13 días a la EEI durante la que sus
tripulantes probaron todas las medidas para mejorar la seguridad de la nave.
Menos de seis horas después del descenso, el comandante de la misión
Steve Lindsey dijo que estaba complacido por una misión que "fue perfecta".
Lindsey manifestó que se habían cumplido los objetivos principales: poner
a prueba las modificaciones de seguridad en el tanque externo con
reparaciones en órbita; y preparar la EEI para las próximas tareas de
construcción.
"Ambos se han logrado", dijo Lindsey. "Ahora estamos listos para armar la
estación y para realizar vuelos más regulares de los transbordadores",
añadió.
Pero Michael Griffin, director de la NASA, señaló que una vez que el "Discovery"
tocó tierra en la pista del Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, la
preocupación central es la EEI.
"No hay tiempo que perder. Tenemos los vuelos suficientes como para terminar
la tarea (de construir la EEI). No nos podemos dar el lujo de sufrir un
traspiés", dijo Griffin.
Después de 2010, los transbordadores, que han estado operando durante más
de 25 años, serán reemplazados por naves más grandes y con mayor capacidad
de carga y de tripulación.
Para ese momento, se espera que la Estación Espacial Internacional esté
terminada.
EFE