Los cruceños se comprometieron ayer a consolidar las autonomías
departamentales, a través del voto por el Sí, en el referéndum convocado para el
domingo. Al frente de un mar de banderas nacionales y departamentales, más de
500.000 personas se reunieron a los pies del monumento del Cristo Redentor para
proponerle al país consolidar el proceso autonómico por medio de 11 proyectos
comunes en favor de una Bolivia de verdad.
Según los cálculos, la concentración de personas fue superior a la de los dos
cabildos autonómicos realizados con anterioridad, el 22 de junio de 2004 y el 28
de enero de 2005.
Antes de la intervención del líder cívico, hizo uso de la palabra un
representante guaraní, que aseguró que somos la raíz de la cruceñidad y pidió
que se gobierne sin distinción de razas.
Luego subió a la tarima Yaneth Quenta, una joven residente paceña, que dijo ser
autonomista y una militante cruceña. “Votaré por la justicia, por la
integración, por la solidaridad, voy a votar por el Sí”, aseguró la muchacha.
“Éste es un día para proponer, no para protestar. La anticipada victoria por el
Sí en varios departamentos nos impone el deber de hacer propuestas al país”,
aseveró el presidente del Comité pro Santa Cruz, Germán Antelo, poco antes de
plantear la transformación de las 11 tareas establecidas en el cabildo del 22 de
junio de 2004, en el mismo número de proyectos para todos los bolivianos.
El líder cívico propuso que se lleven adelante marchas de apoyo a la producción
de los departamentos que están en el norte, sur, este y oeste del país; además
de convertir al centro geográfico de Bolivia en el eslabón turístico nacional.
Apelando a la solidaridad, propuso la iniciativa para dotar de un plato de
alimento a todos los bolivianos. Además de asegurar el acceso a los servicios
básicos, mejorar la disponibilidad de educadores, abastecer de agua y sanidad a
todos los pueblos del país y articular movimientos para valorizar las culturas
con fe, ética y valores morales.
Y finalmente proclamó el acuerdo por la gobernabilidad, basado en la
consolidación de las autonomías, asegurar una Asamblea Constituyente
pacificadora, una justicia de verdad y un Estado de derecho permanente.
La propuesta cívica fue lanzada a cuatro días del referéndum por las autonomías,
que cuenta con el apoyo de los prefectos de Beni, Cochabamba, La Paz, Pando,
Tarija y Santa Cruz. En el otro lado se encuentra el presidente, Evo Morales, y
los sectores vinculados al MAS que apuestan por el No.
“El Sí nos va a hacer recuperar la fe. Nos hará más locales, más nacionales y
más universales que nunca”, adelantó el presidente del Comité Cívico.
Antelo apeló a la religiosidad en su discurso y cuestionó a los que plantean un
Estado sin Dios, a los que quieren vivir al margen de la ley y a los que
alientan posiciones de exclusión entre bolivianos. “Que viva la Santa Cruz del
Señor. Vamos a vivir con Dios, con la ley y en Bolivia. Sin hegemonías ni
abusos. En paz y en armonía”, señaló.
En alusión a las ocupaciones de tierra, Germán Antelo dijo que se tienen que
cumplir las leyes. “No nos van a expulsar de Bolivia”, subrayó.
Como ocurriera en el discurso que pronunció el ex presidente del Comité pro
Santa Cruz Rubén Costas el 28 de enero del año pasado, Antelo pidió a todos los
dirigentes cívicos y políticos del país dejar atrás a la Patria del No.
Al filo del acto de cierre de la campaña por el Sí autonómico, Antelo sentenció:
“Ésta es la voz del pueblo, nadie la podrá ignorar después del domingo. Nadie la
va a desvirtuar, que nos escuchen bien”, y se juró a los pies del monumento a El
Cristo avanzar por el cambio, pero sin violencia.
También aprobó la ejecución de una revolución cultural en el país, pero que
reconozca el derecho a las múltiples identidades. Finalmente convocó a conseguir
juntos un Gran Pacto Productivo.
Tres
momentos
22 de junio de 2004
El primer cabildo del siglo XXI encontró como líder cívico a Rubén Costas,
que en la concentración posicionó la agenda de junio, en contraposición a la
agenda de octubre, puesta en el escenario político por El Alto luego de la caída
del ex mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada. Aquella lista de 11 tareas propuso:
reconquistar la libertad, organizar gobiernos autónomos departamentales,
fortalecer la unidad nacional, concretar un nuevo enfoque de una Bolivia
pluricultural y multiétnica, impulsar la producción, organizar mecanismos para
reducir la pobreza, manejar de forma sostenible los recursos naturales, asegurar
el derecho a la identidad, autonomías para un enfoque nacional, mejorar la
aplicación de los impuestos y pasarle la posta a los jóvenes.
28 de enero de 2005
Con un marco de personas que superó las 350.000, el entonces presidente del
Comité, Rubén Costas, presentó a los integrantes de la Asamblea Provisional
Autonómica que recibieron el mandato de los asistentes de convocar la primera
elección de prefectos por voto directo y llamar a una consulta popular sobre las
autonomías. La primera tarea ya fue cumplida y la segunda será buscada el
próximo 2 de julio. Costas planteó en esa oportunidad una refundación del país,
en un ‘cabildo de la unidad’, como él mismo bautizó al multitudinario encuentro.
La movilización fue hecha cuando Carlos Mesa estaba en la Presidencia. El ahora
jefe de Estado, Evo Morales, criticó el discurso de Costas, asegurando que era
demagógico y cínico.
28 de junio de 2006
Germán Antelo, planteó cambiar las 11 tareas autonómicas consolidadas el 22
de junio de 2004 por el mismo número de proyectos para la construcción de una
nueva Bolivia. Las propuestas son: valorar la producción maderera y castañera de
los departamento del norte; apoyar el desarrollo de la región del sur;
consolidar una salida al Atlántico y el proyecto de Mutún; convertir a El Alto
como vértice de las preocupaciones nacionales e internacionales; transformar a
Cochabamba en un articulador de turismo; garantizar un plato de comida diario
para los bolivianos; asegurar el acceso a los servicios básicos; mejorar la
disponibilidad de educadores; abastecer de agua y sanidad a los más pobres;
valorizar nuestras culturas y lograr un acuerdo por la gobernabilidad.
Analistas: fue un discurso pensado para todo
el país
El politólogo y docente universitario Jorge Kafka y el abogado y ex prefecto
cruceño Carlos Hugo Molina coincidieron en que el discurso del presidente cívico
en el Cristo Redentor, más que estar dirigido a los cruceños, buscó seducir al
resto de los bolivianos que aún no se termina de convencer por el Sí a las
autonomías.
“Se trató de un discurso que no estuvo dirigido específicamente a los cruceños,
sino sobre todo a los otros departamentos del país. Enfoca los problemas
estructurales de la sociedad boliviana, pasando a una disputa política de tipo
simbólico. De ahí que el tema de la autoestima y el orgullo de ser bolivianos
sean factores nucleares de la estrategia discursiva”, apuntó Kafka, que luego de
analizar el pronunciamiento de Germán Antelo encontró que el mismo se orientó a
borrar el ‘hecho diferencial’ que marcó gran parte del proceso autonomista
impulsado por Santa Cruz.
“Este proceso de construcción de una identidad departamental marcó una frontera
entre lo cruceño y lo boliviano, obligando a que se tiendan puentes para
integrar las autonomías dentro de una visión de país posible”, agregó Kafka.
Para Molina ha sido una propuesta al país que recoge una línea de razonamiento
político que debe ser tomada en cuenta. “Se tuvo el cuidado necesario de
entender el volumen del discurso y el momento de esta concentración. La
propuesta ha sido para la gente de afuera y debe servir, además, para bajar la
tensión y las susceptibilidades existentes en torno a las autonomías”, argumentó
Molina y señaló que Bolivia ya está ‘autonomizada’, ya que las experiencias
autonómicas municipales serán la base para las departamentales.
Lo más
fuerte
En el discurso de Germán Antelo
• Presidente del Comité pro Santa Cruz
* “No nos van a expulsar de Bolivia por el solo delito de ser
diferentes”
* “Unos quieren caminar hacia atrás. Nosotros, los del Sí, queremos
avanzar al futuro”
* “No hay que abofetear a los gringos con una mano y pedirles concesiones
con la otra”
* “El centralismo no sólo se aplazó por ineficiente, sino también por
enredado”