Los árbitros cayeron en desgracia incluso ante el "Kaiser" Frank
Beckenbauer. "No están logrando controlar la situación al cien por ciento",
comentó el jefe del comité organizador del Mundial de fútbol de Alemania
2006 y añadió en referencia a la inflación de tarjetas: "Nos molestó un poco
a todos".
Guenter Netzer, experto en fútbol de la cadena televisva alemana ARD,
consideró: "Para mí, los árbitros están teniendo demasiada influencia en os
partidos. Sacan la tarjeta amarilla demasiado pronto, a la que sigue otra
amarilla y la expulsión. Eso falsea el desenlace de los partidos y no
contribuirá a mantener la alegría en el fútbol".
Desde Francia llegaron críticas aún más duras. El arbitraje está siendo "una
verdadera catástrofe", afirmó hoy el presidente de la Unión Nacional de
Arbitros de Francia (UNAF).
"Los mejores equipos de cada continente fueron seleccionados, pero no así
los árbitros", sostuvo Bernard Saules. "La cosa ha sido una verdadera
catástrofe, desde el principio".
Tampoco se mostró diplomático Martin Bader, director deportivo del
Núremberg de la Bundesliga alemana, quien dijo respecto de los constantes
juicios equivocados de los colegiados: "Si las instrucciones de la FIFA se
aplicaran de esta manera en la Bundesliga, podríamos cerrar el negocio tras
tres semanas".
Tras la "trilogía de amarillas" del inglés Graham Poll y el récord de
tarjetas del ruso Valentin Ivanov, el lunes fue el árbitro español Luis
Medina Cantalejo el que generó polémica en el Italia-Australia (1-0) al
expulsar al italiano Marco Materazzi y pitar en el último segundo un penal a
favor de la "squadra azzurra".
No sólo Beckenbauer consideró "injustificada" esa tarjeta roja y "un
regalo" el penal. El ex jugador alemán encuentra que toda la "silbatina" se
está saliendo de lo normal.
También las estadísticas de los 54 partidos jugados hasta el lunes dan fe
de ello. Veinticuatro expulsiones suponen un récord en Mundiales. El
anterior fue de 22 tarjetas rojas y se registró en el Mundial de Francia
1998, pero después de jugados los 64 partidos.
La cifra de amonestaciones de 263 hasta ahora se acerca peligrosamente al
récord. La marca de 272 mostradas en los 64 partidos del Mundial de
Corea/Japón 2002 seguramente será superada hasta el 9 de julio.
La admiración del ex colegiado Bernd Heynemann por sus sucesores, a los
que tras la fase de grupos calificó de "el mejor equipo número 33", también
parece ir disminuyendo. "Ahora en octavos de final, aquella afirmación se
relativiza. Los árbitros reaccionan más que accionan", comentó Heynemann,
que arbitró en la Eurocopa de 1996 y el Mundialde 1998.
En su opinión, no es un problema que la FIFA convocara a 21áárbitros,
cuando hace ocho años en Francia aún eran 32, y que por eso a cada uno le
toquen más partidos. "Eso es bueno. Cuanto más salgan al campo, mejor pueden
desarrollar la sensibilidad. Incluso podrían ser menos todavía".
Para Bader, el problema tampoco está en la cantidad, sino más bien en el
hecho de que muchos árbitros "tienen demasiado protagonismo".
Además, la presión de la FIFA sobre los colegiados es demasiado grande
por la presencia de un cuarto y quinto oficial, dijo.
"Lógicamente hay reglas, pero los árbitros también deben tener margen de
maniobra", sostiene Bader.
Según el árbitro de la Bundesliga Lutz Wagner, el origen de los problemas
está en las premisas de la FIFA. "Se pidió a los árbitros pitar más
minuciosamente. Eso no está mal", señala el colegiado de 34 años. "Pero con
tantas amonestaciones la tarjeta amarilla pierde su efecto".
Bader sugiere que el fútbol profesional alemán no asuma el rumbo tomado
por la FIFA. "Espero que los responsables saquen sus conclusiones del
Mundial y no apliquen determinadas premisas de la FIFA enla Bundesliga. Tal
como ocurrió con la absurda regla del fuera de juego de la Copa
Confederaciones, que luego no se asumió en la liga".
Gerhard Mayer-Vorfelder, presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB),
no ve motivo para intervenir en el debate. "Los árbitros son
considerablemente mejores que en 2002", dijo y acusa a los juadores de todo
el revuelo. "Los equipos no se atuvieron a las reglas que marca el fútbol".
Mayer-Vorfelder, que también es miembro del comité ejecutivo de la FIFA y
del de la UEFA, hizo referencia además a que a todos los participantes en el
Mundial se les advirtió que existirían reglas más estrictas.
Cada tanto, también, hay algunas palabras de alabanza hacia los
imparciales. Beckenbauer elogió el lunes efusivamente al árbitro mexicano
Benito Archundia, que dirigió el empate a cero que terminó con victoria por
penales de Ucrania sobre Suiza en los octavos de final del Mundial.
"El árbitro mexicano fue excelente, dejó fluir el juego... Fue un gran
rendimiento del árbitro", dijo Beckenbauer.
DPA