Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, y otros músicos y
actores famosos acudieron al estreno en Londres la pasada noche de la obra
de teatro "Rock'n'Roll", del dramaturgo británico de origen checo Tom
Stoppard.
Se trata de un drama épico que se desarrolla en dos mundos paralelos: el
teórico de los intelectuales marxistas de la Universidad de Cambridge y el
real de un pueblo amante de la libertad que quiere romper finalmente las
amarras del comunismo.
Este último está representado por Jan, un joven checo que vuelve a su
país en 1968, el año en que los tanques soviéticos aplastan la Primavera de
Praga, mientras que el primero lo personifica Max, un profesor de aquella
prestigiosa universidad inglesa que no ha renunciado a su sueño comunista.
Stoppard se inspiró para su obra en una banda de rock'n'roll checa
llamada The Plastic People of the Universe, cuyos miembros fueron detenidos
por la policía comunista de ese país en 1976.
Aquel acto tendría como consecuencia la creación del grupo de derechos
humanos Carta 77 y desencadenaría una serie de acontecimientos que
culminarían en la Revolución de Terciopelo de 1989 y la elección del
dramaturgo Vaclav Havel como presidente democrático del país en diciembre de
ese año.
Aquellos músicos checos no eran disidentes y quienes se oponían
activamente al régimen comunista los consideraban tan sólo un puñado de
hippies sin interés por la política, pero su decisión de volverle la espalda
a la cultura oficial y totalitaria tendría importantes consecuencias para el
conjunto de la sociedad checa.
"Tocar simplemente rock'n'roll no puede considerarse un gesto aislado e
inútil -explica Stoppard-, sino que podría incluso decirse por extensión que
(lo que ocurrió con aquella banda) es una demostración más de la fuerza del
arte en general, incluido el rock'n'roll, y su capacidad de transformación
de la sociedad".
La última obra de Stoppard ha sido en general bien recibida por la
crítica teatral londinense.
A la vez, ha suscitado comentarios muy positivos de algunos de los famosos
que asistieron al estreno, según las citas que publica hoy el vespertino
Evening Standard.
Así, la actriz Cate Blanchett la califica de "visceral y fantástica",
mientras que su colega Kim Cattrall comenta: "Es una historia que creemos
conocer, pero no es así. Es muy emocional ver lo que sufrieron aquellas
gentes".
Para David Gilmour, del grupo Pink Floyd, es una obra "que trata de la
Revolución de Terciopelo, del comunismo, de la vida", mientras que el actor
David Tennant señala que "lo bueno de Stoppard es que no asume una actitud
paternalista hacia la audiencia".
Preguntado sobre qué le parecía haber visto sentado entre los
espectadores a Mick Jagger, Stoppard respondió que era algo natural: "Esto
sí que es rock'n'roll", apostilló.
EFE