Un juez federal estadounidense dictó el miércoles que las leyes de
inmigración autorizan al gobierno a encarcelar por varios meses sin
justificación a los inmigrantes en situación irregular.
El juez John Gleeson, del tribunal federal de Nueva York, se pronunció en
el caso de una denuncia presentada en 2002 por ocho hombres, la mayoría
musulmanes del Medio Oriente, arrestados justo después de los atentados del
11 de septiembre de 2001 y encarcelados sin cargos entre tres y siete meses
antes de ser deportados a sus respectivos países.
El gobierno, el FBI (policía federal) y los servicios de inmigración,
incluidos en la denuncia, pidieron al juez que la rechazara, argumentando
que el recurso no tenía fundamento.
El juez admitió el argumento de las autoridades sobre la duración de la
detención de los demandantes, apoyándose en una decisión de la Corte Suprema
estadounidense para estimar en seis meses la duración que se "presume
razonable" de la detención de un inmigrante en situación irregular antes de
su expulsión.
En cambio, aceptó los argumentos de los denunciantes sobre las
condiciones de detención de los ocho hombres, aislados en celdas de alta
seguridad, sometidos a condiciones humillantes y a hostigamiento por sus
prácticas religiosas.
Según los demandantes, cientos de musulmanes corrieron la misma suerte
que ellos en los primeros meses que siguieron a los atentados del 11 de
septiembre de 2001.
AFP