El mercado negro de entradas para el Mundial de fútbol de Alemania
floreció hoy en Fráncfort, donde se llegó a pedir hasta 1.000 libras (1.456
euros) por un boleto para el partido Inglaterra-Paraguay.
Los hinchas británicos que habían llegado a la ciudad germana se mostraron
desilusionados por la picaresca de los revendedores.
Alguno se mostró dispuesto a desembolsar 650 euros, pero no cantidades
astronómicas de casi 1.500 euros.
Otros tuvieron más suerte, como Kevin de Manchester que logró una entrada
por 100 euros, todo una ganga ante la espectacular subida de los precios
causada por la enorme demanda.
Seis horas antes de empezar el encuentro, ya se habían formado corros de
hinchas ingleses en los alrededores del estadio de Fráncfort, cuyo
contingente, según la policía local, había sido vendido al completo.
En el mercado negro, el precio mínimo para una de las codiciadas
papeletas rondó hoy los 400 euros, cantidad que no fue óbice para que se
vendieran casi al momento, pese a que la policía advertía por los altavoces
del peligro de que algunas entradas podían ser falsas.
El estadio de Fráncfort, con un aforo de 48.000 personas, es el tercero
de los doce campos del Mundial en cuanto a capacidad, después del de Berlín
y Dortmund.
EFE