La presidenta chilena, Michelle Bachelet, se reunió el jueves por
primera vez en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense George W. Bush,
y negó que éste le haya presionado para votar contra la candidatura de
Venezuela al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Bachelet y Bush
discutieron las amenazas a la democracia en la región y sus respectivas
políticas energéticas, temas que involucran a Venezuela, pero según la
mandataria chilena no se habló del escaño de América Latina y el Caribe al
Consejo de Seguridad, al cual aspiran el gobierno venezolano y Guatemala.
"Aquí no ha habido presiones de ningún tipo sobre ningún tema. Lo que ha
habido son dos presidentes que conversan sobre temas de interés común", dijo
la primer mujer que asumió la Presidencia de Chile tras una reunión en el
despacho oval y un almuerzo con Bush.
"Ha sido una reunión grata, fluida,
con respeto de cada país por la posición del otro, y lo que sí hemos
conversado es cómo cada país ve la región, sus dilemas, como cada país cree
que se resuelven los temas de pobreza, de democracia", explicó Bachelet,
quien destacó el sentido del humor de Bush.
"No hemos tocado
específicamente el tema del Consejo de Seguridad", aclaró la mandataria,
tras señalar que desea "continuar desarrollando las mejores relaciones con
Estados Unidos".
Según dijeron a la AFP fuentes chilenas presentes en la
Casa Blanca, Estados Unidos busca activamente que Chile -a quien considera
un ejemplo para la región pese a su orientación socialista- se oponga a la
candidatura de Venezuela en la ONU, que se definiría a partir de octubre.
Brasil y Argentina indicaron su voluntad de apoyar la candidatura
venezolana, y Bachelet, que aún no ha comunicado públicamente qué decisión
tomará, señaló a Bush que no desea pelearse con sus vecinos.
"Chile es parte de América Latina, queremos tener las mejores relaciones con
nuestros vecinos", afirmó la fuente consultada.
En una breve declaración a
la prensa en el despacho oval junto a Bachelet, Bush indicó que "el
vecindario es muy importante para Estados Unidos". "Es muy importante para
nuestro país estar involucrado (en la región), trabajar con amigos y aliados
para ayudar a otros", sostuvo.
"Tenemos muy buenas relaciones con Chile y
pienso mantenerlas de esta manera", añadió.
Estados Unidos y Chile tienen un acuerdo de libre comercio vigente desde el
1 de enero de 2004 que hizo crecer el intercambio en un 88% en los primeros
dos meses de este año, en relación al mismo periodo de 2003.
Ambos
gobernantes discutieron asimismo sobre sus respectivas políticas energéticas
y del petróleo, un tema que también involucra a Venezuela, cuarto proveedor
de crudo de Estados Unidos y que vende petróleo a varios países de la región
a precios subsidiados o con facilidades de pago, dijo la presidenta.
Antes
de la visita a la Casa Blanca, Bachelet depositó una ofrenda floral en el
monumento al ex canciller chileno Orlando Letelier en el centro de
Washington, donde éste murió en un atentado con coche bomba junto a su
asistente Ronnie Moffitt en 1976 por agentes de la dictadura militar
chilena.
"Letelier murió luchando por un país más justo, más humano, más
solidario, más democrático", indicó Bachelet en el sitio donde el ex
ministro fue asesinado hace 30 años.
"Y por lo tanto Orlando Letelier no
sólo nos habla del pasado, también habla del presente, también habla del
futuro y nos compromete a seguir luchando por un país más democrático, más
justo y mejor para todos", agregó.
El padre de la mandataria, el general de la Fuerza Aérea Alberto Bachelet,
murió en prisión en Chile en 1974 tras ser torturado por sus camaradas de
armas que se sumaron a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
Temprano por la mañana, la presidenta visitó la escuela de Bethesda (Maryland)
a la que asistió cuando tenía 11 años, y se emocionó cuando los alumnos la
recibieron con el himno chileno.
Bachelet proseguirá el viernes su gira,
que la llevará a Jamaica, Haití y República Dominicana.
AFP