Un grupo de empleados de Varig ofreció el jueves 449 millones de
dólares por los aviones y rutas de la endeudada aerolínea brasileña, en la
única oferta presentada en la segunda ronda de una subasta de la compañía.
Cinco grupos, incluidas las aerolíneas locales rivales TAM Linhas Aereas
M.NMM4.SAGol Linhas Aereas Inteligentes L.NLL4.SA OceanAir, presentaron
ofertas en la primera ronda de la licitación.
Sin embargo, ninguna llegó
al precio mínimo de 860 millones de dólares por las rutas domésticas e
internacionales de Varig estipulado por la corte que supervisa la subasta,
lo que forzó a una segunda fase, en la que sólo ofertó el grupo de
empleados.
La propuesta del grupo de trabajadores de Varig GV4.SATGV, fue
un 48 por ciento inferior al mínimo establecido por el total de la compañía,
que desde el año pasado funciona en un sistema de recuperación judicial,
bajo protección de bancarrota.
El juez Luiz Roberto Ayoub, encargado del
proceso de recuperación, tiene 24 horas para analizar la oferta por la
empresa, que tiene deudas por más de 7.000 millones de reales (3.100
millones de dólares) y está amenazada de embargo de aviones pedido por
empresas de arriendo en Estados Unidos.
Si la oferta es aceptada, el grupo
TGV adquirirá la sección operativa de Varig, que incluye sus aviones y rutas
nacionales e internacionales, sin asumir la deuda, heredada por otra
compañía que estará a cargo del sector comercial.
La estrategia de la
subasta, aprobada por acreedores y accionistas el mes pasado, fue diseñada
por la consultora Alvarez & Marsal, encargada de rescatar a la compañía en
el marco de su operación bajo protección judicial.
Ayoub descartó la posibilidad de una nueva licitación, en declaraciones a la
prensa en las que se abstuvo de comentar la posibilidad de decretar la
quiebra de la compañía si no acepta la oferta hecha el jueves.
En una
reacción negativa al resultado de la subasta, las acciones de Varig se
hundieron más de un 30 por ciento en operaciones posteriores a la
licitación, a 2,50 reales, en momentos en que la Bolsa de Valores de Sao
Paulo perdía cerca de un 2 por ciento.
"Nuestra primera impresión es que
el resultado de la subasta fue negativo para Varig", dijo en una nota el
analista de transportes de Unibanco Carlos Albano.
Sin embargo el
presidente de la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), Milton Zuanazzi,
dijo que la subasta no había fracasado y que el organismo controlador tenía
un "plan de contingencia".
"El juez está por dar una posición. Dependiendo de la decisión que tome, la
subasta podrá continuar (...) no se cerró", dijo Zuanazzi a periodistas.
El grupo TGV reúne a cinco sindicatos de empleados de Varig, representados
por una empresa que formaron, NV Participacoes, con el propósito de rescatar
la compañía, fundada hace 79 años y considerada la aerolínea bandera de
Brasil.
Varig, que mantiene el liderazgo de vuelos internacionales de
aerolíneas brasileñas, perdió su dominio del mercado doméstico en el 2003,
donde ahora ocupa el tercer lugar, detrás de TAM y Gol.
La subasta se
realizó en un hangar de Varig en el aeropuerto Santos Dumont de Río de
Janeiro.
Entre los principales acreedores de Varig, o Viacao Aérea Rio Grandense, se
destacan entidades estatales de Brasil, como la petrolera Petrobras TR4.SA
la administradora de aeropuertos, Infraero.
La aerolínea también tiene
fuertes obligaciones con General Electric Co. .Ncon Boeing Co. .N con
empresas de arriendo de aviones.
REUTERS