Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 28, mayo de 2006
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¿Quién se quiere comer la manzana?
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Susana Seleme Antelo

La Manzana 1 Espacio de Arte, por supuesto. Esa manzana verde, "verde que te quiero verde/ verde viento/verde rama", como dijo el poeta andaluz, que hoy despierta apetitos incontinentes. Esa Manzana 1 Espacio de Arte, atractiva, incitante, sugestiva, que estimula los cinco sentidos y provoca ganas de cultura y artes, como las muestras que tienen lugar en ese espacio especial y singular, con sus exposiciones en salas cubiertas y otras al aire libre, en su gran patio interno, que luego se abre rotundo a la complicidad ciudadana, en la explanada que da a las calles Independencia e Ingavi.
En principio, no existían las salas de exposición: sólo estaba el conjunto arquitectónico de la Manzana Uno, y como un estorbo el edificio del ex Comando de la Policía, que muy pronto, al calor del abandono y la desidia institucional pública y privada, se convirtió en un mingitorio vulgar, en morada de noches amatorias y refugio de alucinaciones de diverso origen. Entonces, nadie pensaba en un mejor destino para el destartalado edificio de menesteres varios, y ni la Alcaldía ni la Prefectura se devanaban los sesos por la propiedad del mismo. Hasta que aparecieron Ejti Stih, Valia Carvalho y Juan Bustillos, que vieron con ojos de artistas lo que nadie había visto: la potencialidad de hacer allí un Espacio de Arte "abierto y variado, donde el arte acudiera al encuentro del habitante de la ciudad", dice Valia. El proyecto recibió el estímulo y la aprobación de la Dirección de Cultura de la Alcaldía; ésta lo aprobó y con la ayuda de empresas e instituciones que donaron materiales, trabajo y dinero, se empezó la remodelación en tiempo récord. El 27 de septiembre de 2005, la Manzana 1 Espacio de Arte se ofrecía a Santa Cruz de la Sierra con una muestra conjunta de los impulsores del proyecto, y en lugar de cintas se cortó olorosas y sabrosas manzanas verdes, logotipo del Espacio de Arte.
Claro que esa Verde Manzana avivó golosos apetitos que desembocaron en la premura de querer comérsela, poniendo letreros de propiedad privada, nada menos que a nombre de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos. ¡Qué ligereza! Ese espacio público no tiene más dueños que la gente que vive en Santa Cruz de la Sierra, que han hecho de él un bien común, al que acuden por miles de todo origen social, del que se han apropiado colectivamente, lo han incorporado a su imaginario ciudadano y hoy se reconocen en él. ¿Qué mejor 'uso adecuado' que ése, señores de la Sociedad, más allá de la propiedad jurídica de la Alcaldía o la Prefectura? La Manzana 1 Espacio de Arte goza ya de la categoría 'uti possidetis' a favor de la ciudad y su gente. Ejti, Juan y Valia, sin cobrar un quinto partido en dos, son los promotores generosos de las muestras de arte que ahí disfrutamos y de las que seguiremos disfrutando.
Que la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos necesita un espacio para desarrollar sus actividades, no está en discusión. Están en su justísimo derecho, por el que peregrinan desde hace tanto tiempo, además. Lo que ha sido reprochable fue querer instalarse allí, sin antes hablar con los actuales gestores del Espacio de Arte, y colocar un cartel con uso propietario, si antes ni se acordaron del destartalado inmueble de menesteres varios, ni dijeron "este techo es mío", cuando del segundo piso colgaban vigas, telarañas y murciélagos. Que allí, una vez restaurado por la Alcaldía, tenga la Sociedad un lugar conveniente para guardar la memoria histórica cruceña, y que la Manzana 1 Espacio de Arte sea respetada y apoyada, después del arrebato vivido, parece una inteligente decisión que hace a una política cultural en manos de ciudadanas y ciudadanos.