El español Fernando Alonso conquistó hoy su primer triunfo
en el histórico Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1 y se destacó ún más al
frente del Mundial, que ahora encabeza con 21 puntos de ventaja sobre
Michael Schumacher, que fue quinto tras salir en la última plaza.
Alonso lideró la carrera de principio a fin y controló los ataques de
Kimi Raikkonen hasta que en la vuelta 50 el McLaren-Mercedes del finlandés
se paró y dejó el camino libre al español hacia su duodécima victoria e la
Fórmula 1, la cuarta de la temporada y su decimotercer podio consecutivo.
El campeón mundial de 2005 suma ahora 64 puntos de 70 posibles, por 43
del alemán. Raikkonen está todavía más lejos con 27 puntos.
"Cada carrera es más y más importante para el Mundial. Que Kimi no haya
sumado es importante, y Michael sólo sumó cinco, así que poco a poco vamos
abriendo hueco".
Alonso dedicó el triunfo al jefe de Michelin, Edouard Michelin, que murió el
viernes en un accidente de pesca, y se mostró muy satisfecho por haber
"puesto una cruz" con su primer triunfo en el mítico Montecarlo.
"Fue una carrera estupenda. Para mí la victoria en Mónaco es muy
especial. Después de ganar en Barcelona ahora ganar en Montecarlo. No tengo
palabras, son las dos carrras más especiales del año", aseguró el español.
"Ahora hay que mirar hacia adelante, pero hay que disfrutar cada momento que
estoy viviendo, porque quizá sea irrepetible lo que está pasando".
Los abandonos del finlandés y del australiano Mark Webber, que salió
segundo, favorecieron al colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren-Mercedes),
que terminó segundo, y al veterano escocés David Coulthar, que llevó el Red
Bull hasta la tercera plaza en su circuito favorito con una estrategia con
un solo repostaje. Un podio completamente de Michelin, el mejor homenaje al
fallecido jefe de la marca francesa.
"Estar en el podio es muy bueno, demuestra que Mclaren-Mercedes va para
adelante, y ojalá podamos confirmar esto en las próximas carreras", afirmó
Montoya, que sólo había subido al podio este año con su tercer puesto en San
Marino. El colombiano, que tuvo muchos problemas para adelantar a los
doblados, sube de la séptima a la quinta plaza en el Mundial con 23 puntos.
El brasileño Rubens Barrichello (Honda) fue cuarto pese al acoso al final
del Ferrari de Schumacher. El alemán realizó una espectacular carrera tras
ser relegado a la última plaza de la parrilla de salida por su sospechosa
maniobra al final de la clasificación.
"Me quedé un poco sorprendido por la dura sanción", afirmó Schumacher,
aunque Alonso aseguró que "no fue suficientemente dura" en el punto y
seguido de una polémica que promete continuar en el futuro.
Con todo perdido, el alemán cambió el motor, llenó el depósito y se lanzó
a una furiosa remontada partiendo desde el "pit lane". Al final, su empuje y
los incidentes de carrera le reportaron cuatro puntos con los que casi nadie
contaba. "La palabra renunciar no existe en mi vocabulario", agregó.
Tras él, el italiano Giancarlo Fisichella (Renault) y los alemanes Nick
Heidfeld (BMW-Sauber) y Ralf Schumacher (Toyota) completaron los puntos.
La carrera estuvo llena de emoción en cabeza hasta las vueltas 49 y 50.
Primero el australiano Mark Webber rompió el motor de su Williams cuando
rodaba en tercera posición. Su coche quedó en medio del carril de salida de
boxes y obligó a la salida del coche de seguridad. Era el primer abandono de
una carrera en Montecarlo hasta entonces extrañamente tranquila en cuanto a
incidentes.
Con la carrera neutralizada, llegó el gran golpe. El motor Mercedes de
Raikkonen, que estrenaba propulsor en Mónaco, no aguantó circular con poca
refrigeración y se rompió a la salida de Loews. El camino quedaba libre
hacia el triunfo para Alonso, que tenía a Montoya a más de 10 segundos y con
un buen puñado de doblados de por medio.
Antes de ese momento, las calles del principado habían ofrecido una
carrera muy emocionante. Alonso mantuvo la "pole position" que había
heredado tras la sanción a Schumacher, pero Webber sólo fue capaz de
mantener a Raikkonen detrás una vuelta, lo que tardó el finlandés en
inventarse un espectacular adlantamiento en la subida hacia el casino.
Desde ese momento, la figura plateada de Raikkonen se convirtió en la
sombra de Alonso. El español no cometió sin embargo ningún error, ni
siquiera en los numerosos adelantamientos a pilotos con vuelta perdida:
hasta Schumacher fue doblado, aunque después, como Fisichella, recuperó una
vuelta con Alonso cuando el español ya tenía el triunfo asegurado y rodaba
conservando la mecánica.
Por detrás los incidentes revolucionaron el podio. Montoya heredó el
segundo puesto de Raikkonen y Webber tras una carrera libre de incidencias,
y Coulthard se situó tercero gracias al abandonó del italiano Jarno Trulli a
cinco vueltas del final y al error de Barrichello (Honda), que estropeó su
buena actuación al exceder la velocidad en el "pit lane".
Coulthard, ganador en 2000 y 2002 en el trazado monegasco con McLaren,
hizo valer su experiencia para lograr el primer podio de Red Bull, que supo
a triunfo en el excéntrico equipo austríaco, que acudió a Mónaco adornado
con los colores de la nueva película de "Supermán". Por ese motivo Coulthard
lució una llamativa capa roja en el poio.
La gran decepción la dio el británico Jenson Button. Ya apuntó su mal
momento en la clasificación, al partir de la decimotercera plaza, y lo
confirmó en una carrera anodina que lo llevó a terminar sólo undécimo, por
detrás incluso del Toro Rosso (antiguo Minardi) del italiano Vitantonio
Liuzzi.
DPA