El subcomandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de
Liberación Nacional (EZLN), marchó el domingo junto con miles de personas
por las principales calles de la ciudad de México, exigiendo respeto a los
derechos humanos y la liberación de detenidos del pueblo de San Salvador
Atenco (centro).
En la protesta "participaron entre 5.000 y 7.000 personas", dijo a la AFP
por teléfono un portavoz de la secretaría de Seguridad Pública de la capital
mexicana.
"Presos políticos libertad", "Las mujeres no tenemos miedo", y "Todos
somos Atenco", eran las consignas que coreaban los manifestantes, quienes
exigen la liberación de 49 personas que permanecen en prisión tras un
operativo policial realizado el 4 de mayo en San Salvador Atenco.
La marcha fue estrechamente vigilada por la policía capitalina, que desde
la mañana del domingo apostó cada 10 metros a cientos de elementos de
seguridad sobre las calles que recorrieron los manifestantes.
Algunos participantes de la protesta portaban machetes a pesar de que la
secretaría de Seguridad Pública les había exhortado a que los dejaran fuera
de la marcha, que concluyó con un mitin en el Zócalo (plaza principal)
capitalino.
El pasado 3 de mayo, un desalojo de vendedores ambulantes de flores
oriundos de Atenco desencadenó un choque con la policía que se saldó con un
menor de edad muerto, decenas de heridos y un policía duramente golpeado por
una decena de pobladores.
Los vendedores disconformes golpearon y secuestraron por varias horas a
un grupo de policías, lo que condujo a un violento operativo, el jueves 4 de
mayo, de unos 2.000 elementos federales y locales que detuvieron a unas 200
personas.
Hasta el pasado 16 de mayo, 123 detenidos habían recuperado su libertad
tras pagar una fianza y otros 17 fueron liberados sin ningún cargo.
La Comisión de Derechos Humanos de México (CNDH) informó la semana pasada
que cuenta con indicios de que 23 mujeres, incluidas cuatro extranjeras,
habrían sufrido abuso sexual a manos de policías depués de haber sido
detenidas en los disturbios de San Salvador Atenco.
AFP