El Gobierno negó este martes que la renuncia de los vocales de la Corte
Nacional Electoral sea parte de la agenda del presidente Evo Morales, tal
como dieron a entender dirigentes políticos del MAS que anunciaron una
posible acción congresal para retirar confianza del Poder Legislativo.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada,
indicó que ese tema no está dentro las principales preocupaciones del
Presidente Morales que en las últimas semanas dedicó su tiempo a escuchar
demandas de organizaciones populares y resolver el tema del caso de Lloyd
Aéreo Boliviano (LAB).
Durante el proceso electoral, Morales lanzó duras críticas a los vocales
electorales a raíz de la depuración de ciudadanos que se vieron impedidos en
sufragar, lo que el MAS interpretó como una actitud de restarle apoyo de esos
electores.
Incluso el entonces candidato presidencial dijo que los vocales debería
renunciar por moral, posición que ahora fue recogida por el jefe de bancada
del MAS en Diputados, Gustavo Torrico, quien anunció una sesión especial de
Congreso para retirar la confianza del Parlamento sobre las autoridades
electorales.
Según Torrico, el MAS pretende dar la mayor transparencia al proceso que se
viene con motivo de la elección de constituyentes y el referéndum autonómico
previsto para el mes de julio próximo, para que la Asamblea pueda instalarse
el 6 de agosto de este año.
El Gobierno del presidente Morales asignó la máxima prioridad al magno
evento por considerar que dará oportunidad a los bolivianos de distintas
culturas, a estar frente a la opción de refundar el país sobre la base de la
diversidad de los pueblos indígenas.
Por ese motivo envió la semana pasada el proyecto de Ley de Convocatoria a
la Asamblea Constituyente al Congreso Nacional donde la variedad de las
propuestas hace prever un difícil consenso primero político y luego con las
organizaciones sociales a las que Morales prometió amplia representación.
ANF