El Papa de la Iglesia copta ortodoxa está en Santa Cruz de la Sierra para
consagrar el primer templo de esta religión en Bolivia. Se trata de Shenuda III,
el sucesor número 117 de la iglesia fundada por San Marcos Apóstol en el año 61
de nuestra era y que tiene su sede en Alejandría (Egipto).
“Papa Shenuda, el pueblo te saluda”, comenzó a cantar un grupo de niños en la
terminal internacional de Viru Viru. Ellos son del barrio San Jorge, donde está
asentada la Iglesia copta ortodoxa que hoy recibirá el nombre Santa María y San
Marcos. Dentro, en la sala vip del aeropuerto, el sumo pontífice y patriarca de
los coptos ortodoxos (18 millones de fieles sólo en Egipto) recibió las llaves
de la ciudad de manos del prefecto del departamento, Rubén Costas.
“Estoy contento de visitar Bolivia por primera vez para consagrar una iglesia
copta. Estoy agradecido con el pueblo boliviano por su bienvenida, su amor y su
cariño. Agradezco las llaves de la ciudad y espero que no sólo su país y su
ciudad estén abiertas para nosotros, sino también su corazón”, dijo el hombre de
82 años, que pidió a Dios bendecir y conservar este país y su pueblo.
En el acto también se encontraban la embajadora de Egipto en Bolivia y el nuncio
apostólico. La embajadora aseguró que la religión está considerada como la forma
más humana para lograr el diálogo y respeto entre los pueblos del mundo. “Por
eso, su santidad dedica todo su esfuerzo para lograr este noble propósito. Estoy
segura de que su visita en Bolivia tendrá mucho éxito”, dijo la diplomática.
Luego, el propio Shenuda III se encargó de explicar que pese a las diferencias
entre la Iglesia ortodoxa y la católica, ambas han encontrado soluciones comunes
a sus problemas y existe un continuo diálogo ecuménico entre ambos pontificados.
En realidad, el mismo pontífice ortodoxo es uno de los responsables de que este
diálogo exista. Desde que era obispo ha participado en reuniones de diálogo
ecuménico y en 1973 visitó el Vaticano durante el pontificado de Paulo VI. Fue
el primero en realizar este gesto de unión. En febrero de 2000, Juan Pablo II le
devolvió la visita durante su periplo por Egipto.
“Somos dos iglesias hermanas. Hay diferencias, pero todos tenemos la misma fe”,
dijo el pontífice.
Hoy, a partir de las 8:00, Shenuda III consagrará la iglesia en una ceremonia
que se extenderá hasta el mediodía (las misas son cantadas, se celebran de
espalda a los feligreses y suelen durar dos horas). Luego, a las 19:00, abrirá
las puertas para creyentes y no tanto en un sermón-conferencia sobre los
orígenes de su fe.
Programa
8:30. Traslado de Shenuda III del hotel a la iglesia Santa María y San
Marcos.
9:00. Inicio de la ceremonia con el descubrimiento de una placa recordatoria,
rito de consagración de la iglesia, celebración de la santa misa y entrega de
recuerdos de los feligreses a Shenuda III.
12:30. Concierto de la orquesta Hombres Nuevos en homenaje al visitante.
14:30. Regreso del Papa Shenuda III al hotel.
19:00. Encuentro abierto del pontífice con el pueblo boliviano y la prensa.
Para llegar. La iglesia copta ortodoxa Santa María y San Marcos se encuentra en
el séptimo anillo, a seis cuadras de la avenida Cristo Redentor, entrando por el
surtidor López (está en el barrio San Jorge).
Perfil
Un hombre que busca lo espiritual
Shenuda III nació el 13 de agosto de 1923 en Egipto. De niño se destacó en el
colegio por su intensa actividad religiosa. En 1947 se graduó de la Universidad
de El Cairo como especialista en Ciencias Sociales y siete años más tarde
ingresó al monasterio Virgen Al Soriam. Allí se dedicó a la meditación
contemplativa, la oración y a estrictos ayunos en busca de crecer
espiritualmente. También llevó una vida de ermitaño en cuevas, imitando a los
viejos padres del desierto.
En 1962 fue designado presidente de la doctrina teológica copta y luego fue
ordenado obispo con el nombre Shenuda III, que quiere decir hijo de Dios. En
octubre de 1971 fue elegido como Papa de Alejandría y Patriarca de la sede San
Marcos Apóstol.
Ha escrito más de 100 libros que han sido traducidos a más de una decena de
idiomas. Su pontificado se ha caracterizado por su cercanía con los jóvenes, su
esfuerzo por el diálogo ecuménico y la expansión de la Iglesia copta ortodoxa.