Tropezón del campeón. Ni el hincha más pesimista se imaginaba un comienzo
así. Blooming, en casa, ante su gente y frente a un equipo como Bolívar que
todavía está en proceso de encaje en sus líneas, cayó por 1-0 gracias a un
espectacular tiro libre de Limberg Gutiérrez. Mal inicio para el local en el
Clausura aunque hay que decirlo, la academia pudo haber igualado, o tal vez
desnivelado el marcador, de no ser por su falta de efectividad en el ataque.
Para la visita, en cambio, la victoria valió el doble, porque además de que
cosechó sus primeras unidades de visitante, le ganó a uno de los favoritos para
alzarse con el campeonato. El tiro libre de Gutiérrez (m.5) dejó sin opción al
arquero Yadín Salazar, que no hizo más que mirar como la pelota se abrazaba con
la red tras el perfecto disparo del Bomba. “Ganarle a Blooming en el Tahuichi te
permite impulsarte más”, dijo al final del duelo el técnico Carlos Aragonés.
Blooming, con las sentidas ausencias del arquero Pedro Higa y del atacante
brasileño Dimas da Silva, comenzó totalmente desconcentrado. A Jorge Ortiz, que
cubrió el lateral derecho, le costó retornar cuando subió, y ese vacío que dejó
le permitió a Martín Menacho y a Luis Torrico penetrar sin inconvenientes. En la
contención Alejandro Gómez lució impreciso como pocas veces, y regaló balones
que a la postre el rival aprovechó para iniciar contragolpes, que bien pudieron
haber liquidado con anticipación
Mojica estaba enfurecido. El capitán tuvo permanentes cruces de palabra con
Ortiz y con el propio Gómez porque no cumplían. A los 10’, cinco minutos después
del gol, Bolívar estuvo a punto de ampliar el marcador cuando Decarlos agarró en
el área a Gutiérrez y el árbitro Epifanio Terrazas cobró penal. Óscar Sánchez se
encargó de ejecutar el disparo que Yadín Salazar, lanzándose a su izquierda,
logró detener.
Nadie podía creer lo que sucedía porque la visita sin mostrar mucho, estaba
sobrepasando al dueño de casa. Tras el penal, Blooming se levantó, Joselito
comenzó a arrancar con balón dominado y abrió la cancha con Verduguez, que
cuando tuvo el balón en sus pies no dudó en ir para el frente. Un cabezazo de
Mojica tras centro de vaca, otra habilitación de Sacripanti a Soliz, avisaron de
las pretensiones. Pero el empate no llegó.
A los 45 antes de culminar la primera etapa, Joselito Vaca se perdió la mejor
opción: Real le dio el balón de atrás y sólo, con arco en frente, el volante
remató pero la pelota se estrelló en el horizontal.
En el complemento, Bolívar apeló al contragolpe utilizando la velocidad de Vaca
Díez y las permanentes subidas de Luis Almaraz, que ingresó por Juárez. Blooming
sabía que debía arriesgar y lo hizo. Tres minutos después de reiniciado el
duelo, Germán Real desechó la opción más clara del partido al no poder rematar,
sin arquero, un pase de Gualberto Mojica. Fue algo increíble. Comenzó a cundir
la desesperación y se agudizó aún más cuando a los 24 el línea Juan Carlos
Cardozo le anuló el gol a Brusco, que había sido lo mejor en la zaga.
Al final, el resultado no se movió. Blooming pagó caro no haber comenzado bien
concentrado. El hincha, aún agradecido por los títulos, se conformó con aplaudir
al equipo.