Las brutales imágenes de soldados del Ejército
británico dando puñetazos y patadas a civiles iraquíes, en una ciudad del sur
de Irak, llegan en un muy mal momento para el gobierno de Tony Blair, que
acaba de anunciar el despliegue de millares de sus soldados en Afganistán.
Además, estas chocantes imágenes, que han intensificado la indignación en los
países del Medio Oriente, se producen mientras ministros occidentales y
dirigentes musulmanes intentan apaciguar los ánimos caldeados por la
controversia sobre la publicación de las caricaturas de Mahoma.
Estas
imágenes "cayeron en un muy mal momento", reconoció una fuente del ministerio
británico de Defensa, citada por el diario The Guardian, al tiempo que los
ministros de Tony Blair intentan limitar los daños causados por las chocantes
imágenes sacadas de un vídeo, filmado al parecer en el 2004.
Develada el
domingo por el semanario News of the World, la grabación, de unos dos minutos
de duración, muestra a ocho militares británicos golpeando a jóvenes iraquíes
detenidos tras unas protestas en las calles de Basora, en el sur de Irak,
donde manifestantes arrojaron piedras contra los soldados.
En la escena
siguiente se ve cómo varios militares logran agarrar a cuatro jóvenes, a los
que llevan al patio del cuartel, donde los propinan puñetazos y patadas
mientras les golpean con unas porras.
Los adolescentes piden a gritos
que paren de golpearlos, lo que sólo provoca las risas del militar que está
rodando el vídeo, quien alienta a sus colegas a seguir. "Pequeños cabrones,
morid", se oye decir entre risas el militar que grabó la cinta en un cuartel
de Basora.
Finalmente puede verse a uno de los jóvenes apaleados inerte en el suelo.
El ministerio de Defensa, cuya reputación se ve seriamente afectada por la
violencia y sorna desplegada por sus soldados contra chicos civiles iraquíes,
anunció el lunes el primer arresto en relación con este caso.
"Podemos confirmar que un arresto fue efectuado (en relación) con esa
investigación", declaró a la AFP un portavoz ministerial, al precisar que la
detención "se produjo a las 22H18 GMT del domingo".
Comentaristas prevén
además que las imágenes reabrirán la polémica sobre la intervención de Gran
Bretaña en Irak, que no ha sido nunca popular en este país, donde se
registraron las mayores manifestaciones en contra de la guerra.
Además,
los analistas advierten que las imágenes sólo pueden intensificar el
sentimiento de humillación que existe entre muchos musulmanes.
"No se
necesita ser un genio de las relaciones públicas para imaginar el efecto
devastador que esas imágenes tendrán cuando sean difundidas en todo el mundo
árabe", escribió el lunes el diario conservador The Times.
Estas imágenes son "un verdadero regalo para la propaganda de nuestros
enemigos", afirmó el editorial de The Independent (centro-izquierda).
"Lo que más molesta en esas imágenes -además de los comentarios sádicos que
las acompañan- es de hecho la intención" de los que dan los golpes, insiste el
diario, recordando que "esos golpes de cabeza, esos puñetazos y esas patadas
no han sido en combate".
Pero lo más preocupante, estima el diario de
centro-izquierda londinense, es que "nos hemos ido anestesiando de modo
preocupante en los últimos años frente a ese tipo de acusaciones contra los
soldados británicos".
"Ya es tiempo de olvidarse de la imagen halagadora de unas tropas británicas
que son una mezcla de fuerzas de mantenimiento de la paz, de boy scouts y de
policías de cercanías", concluyó The Guardian.
Además, las imágenes
reabrirán asimismo el debate sobre la intervención de Gran Bretaña en
Afganistán, en momentos en que Londres se prepara para fortalecer su presencia
en ese país asiático, donde tiene ahora un millar de soldados.
Las
fuerzas británicas desplegadas en Afganistán totalizarán más de 3.300 hombres
a partir de mayo próximo. Este despliegue culminará en julio y el total de
tropas británicas en Afganistán llegará entonces a los 5.700 hombres, según
precisó el ministerio de Defensa.
AFP