La tercera fue la vencida para Viviana Méndez. En las dos anteriores
precarnavaleras la Reina del Carnaval no la pasó tan bien, pero igualito sonrió
y bailó con su público y los comparseros. En la presentación de anoche dejó en
claro que tiene las pilas puestas y son alcalinas.
Vestida con un tipoi al que le aplicaron una serie de semillas coloridas,
Viviana recorrió por tercera vez las calles René Moreno, 24 de Septiembre y la
avenida Monseñor Rivero. En ningún sector de las vías la abandonó su pueblo, que
con aplausos, saludos y vítores la animaron a seguir adelante. Sus coronadores,
los Huasos, la acompañaron con atuendos alusivos a la cultura mojeña.
El desfile de anoche tuvo mayor participación de comparsas en comparación de las
dos primeras presentaciones. Fueron 17 los grupos que junto a ocho ballets
folclóricos lograron reunir a una muchedumbre que esperó paciente el desarrollo
del espectáculo. Y aunque la mayoría de los comparseros derrochó energía a su
paso, hubo quienes parecieron estar en una procesión. ¡Señores Pichiroses: deben
imitar a la reina!
Hablando de reinas, casi todas las comparsas las tuvieron; lamentablemente,
muchos de sus ‘vasallos’ ni siquiera sabían sus nombres y, para colmo, en
innumerables ocasiones las pobres tuvieron que ‘hacerle lance’ a los cables de
las calles. Suertuda Viviana que tenía a gente de la Guardia Carnavalera para
levantarlos.
Pero al parecer la gran cantidad de comparsas provocó los ‘baches’ que se forman
en el corso. Después del paso de Viviana hubo uno muy prolongado, tanto que
algunos niños casi se duermen en los brazos de sus padres.
Destacable la participación de las comparsas Amazonas y Ketchups. Las señoras
lucieron alegorías que no fueron alquiladas sólo para esa noche y contagiaron a
la gente su alegría. Otra buena presentación fue la de los Cambas Renegones, con
un carretón de los genuinos, cuyos bueyes dejaron un ‘recuerdito verdoso’ a la
altura de la plaza 24 de Septiembre. No faltó quien lo pise y provoque la risa
del público, ya feliz a esa hora.